ROJO PROMESA. CAPÍTULO 36. Lo urgente y lo importante
—Tiene que haber una explicación plausible para decirle a June que yo soy su papá —rezongó Mauro con las manos en la cintura mientras frente él Ainara parecía lista para la guerra.
—¡Y tiene que haber una explicación plausible para decirle a tu madre a tus tías, a tu prima desquiciada y toda la familia de desquiciados del novio de tu prima desquiciada que no puedo tener una despedida de soltera que salga en las noticias escandalosas de mañana por la mañana! —replicó ella y Mauro levantó un índice acusador en su dirección.
—¡OK! ¡Pero primero lo mío que es más importante! —exclamó él—. ¿Y si le decimos que estuve en coma, como una novela? ¿O tú le dijiste que me morí?
—¡Mauro! ¡Lo mío es más urgente! ¡Que tu madre me quiere traer un hombre encuerado esta noche, y la familia política de Adriana me quieren traer a un hombre encuerado pero dentro de una jaula! ¡¿Sabes lo que es eso?!
Mauro resopló, apartándose los mechones de cabello de la frente.
—¡Lo tuyo lo resuelvo con una venda en los ojos y el rifle de asalto del tío Jhon. Además si vienen los Orlenko no va a haber ningún hombre encuerado aquí, esos son todavía más posesivos que los Keller con sus mujeres, y dos de ellos son biónicos!
—¡Mauro! ¡Lo tuyo es importante pero lo mío es urgente! —escandalizó Ainara y un segundo después el reclamo se convertía en grito mientras él la subía a la encimera y se metía entre sus piernas, devorando su boca con un beso silenciador—. ¡No te atrevas a callarm…! —Otro beso—. ¡Maldito Keller escúch….!
Otro beso y la voz ronca de Mauro le puso fin a la discusión.
—Si me sigues replicando te voy a seguir besando —la amenazó—. Cuanto más alto grites, más alto te voy a hacer gritar y de una forma que ni siquiera te imaginas, así que empieza a portarte bien o tendré que quitarme el cinturón.
Ainara abrió mucho los ojos mientras lo veía cumplir aquella amenaza, pero en cuanto se dio cuenta de cuál era el objetivo real del cinturón negó apurada.
—No no… espera… hablamos de June… hablam… Mauro…
Pero para ese momento el cinturón ya estaba alrededor de sus manos, a su espalda, y aquella erección desmedida del hombre se apretaba contra su intimidad, besándola con un gesto posesivo.
—Por favor… por favor… la casa está llena de gente… —jadeó ella y eso fue lo único que pareció convencerlo.
Ainara escuchó aquella risita desvergonzada mientras le liberaba las manos y Mauro dejó un beso coqueto en la punta de sus labios.
—Solo porque estoy seguro de que los condenados nos grabarían y luego me harían chantaje con eso toda la vida —le avisó y Ainara suspiró despacio mientras él la bajaba de la encimera y besaba su cabeza—. Ahora, June.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....