Entrar Via

UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 714

Aquel vestido color azul marino tenía mangas largas y era absolutamente cubierto. Elegante y completamente cubierto. Y Kim lo agradecía porque eso significaba que Peter había pensado en cada uno de los besos que acababa de darle hacía menos de dos horas.

Por primera vez en su vida aquellas marcas sobre su piel cobraban una dimensión totalmente diferente, y si no hubiera sido por lo que de verdad significaban, hasta habría llegado a adorarlas.

Y aun así, cubierta, Peter juraba que no había hombre que tuviera ojos para otra mujer esa noche a menos que estuviera terriblemente enamorado.

—No, no, deja eso. —Se apresuró él quitándole la cámara de las manos y dejándola sobre la cama—. Esta noche es para disfrutar, nada de fotografías, nada de patrocinios, nada de nada. Solo nos vamos a divertir y vamos a pasar un agradable momento en la subasta.

Kim le puso los ojos en blanco, pero finalmente accedió a no trabajar esa noche, se colgó de su brazo como si realmente fueran una pareja consolidada y taconeó lejos de aquella habitación mientras no podía evitar que una sonrisa se dibujara en su rostro.

—¿Es mi imaginación o realmente estás disfrutando esto? —preguntó Peter mientras las puertas del ascensor se cerraban detrás de ellos, y él la pegaba al espejo de la pared trasera con la suave presión de su cuerpo.

—No, no es tu imaginación —sonrió Kim—. Realmente estoy disfrutándolo mucho, o espero hacerlo. De verdad hacía mucho tiempo que no salía... que no salía así a... a bailar, a beber, a conocer otras personas. Porque sí vamos a bailar ¿verdad?

—Si estás dispuesta a que te deje tus deditos morados dándote pisotones cada tres segundos, por supuesto que vamos a bailar —advirtió Peter rozando sus labios—. Porque debo advertirte que lo que tengo de diestro para los deportes, lo tengo de torpe para bailar.

Kim lo rodeó con un brazo, acariciando su espalda y negó con suavidad.

—Bueno, yo doy fe de que tienes un ritmo fantástico, ya lo que hagas con tus pies me tiene sin cuidado —replicó coqueta y Peter abrió los brazos mirando al techo y más allá con un gesto teatral.

—¡Gracias, diosito, por mandarme esta lindura! —exclamó antes de que su boca reclamara la de aquella mujer con un beso posesivo, demandante y sensual.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD