EN MIPRÓXIMA VIDA. CAPÍTULO 39. Los más hermosos recuerdos
Era una de las sensaciones más terribles, y por desgracia todas ellas estaban bombeando dentro de su pecho en aquel momento. La reunión con su familia explicándoles cuál era su nuevo proyecto de vida fue algo que absolutamente todos se tomaron con sorpresa, pero ni uno solo de sus hermanos, primos o tíos le reclamó por querer dedicarse a hacer aquello; al contrario, dos de sus primos se ofrecieron voluntariamente en el proyecto, y otros tres se involucraron de inmediato en todo lo que seguiría después, desde crear la escuela a buscar los maestros, definir las materias o sacar todas las licencias necesarias.
Así que para el final del anuncio, tenía mucha más ayuda de la que había esperado, y Kim realmente sentía que estaba más feliz que nunca en su vida por haber tenido la oportunidad de conocer a aquella familia tan hermosa.
—¿Sabes qué? Cuando mis padres por fin nos suelten, quizás podamos subir en el teleférico y llevarte a uno de mis lugares favoritos —dijo Peter mientras la muchacha asentía de inmediato, porque la verdad era que estaba dispuesta a seguirlo a donde fuera, excepto...
—¡Mientras no sea al Pico Skatgan, realmente puedes llevarme a cualquier lugar! —Y por supuesto que ambos se echaron a reír.
Así que al día siguiente en la mañana Peter la despertó para que vieran el hermoso amanecer subiendo la montaña, y luego la llevó en aquella moto de nieve hasta una pequeña cabaña cerca de un lago congelado.
Por fuera parecía una casita desvencijada que no tenía más que unos cuarenta metros cuadrados, pero por dentro parecía una pequeña casa de muñecas.
—Mi padre y yo reconstruimos todo esto cuando cumplí quince años —le contó—. De hecho conservamos la casita vieja aquí atrás, ven —le dijo mientras se asomaban a la ventana y le señalaba un pequeño cuartito donde guardaban la leña—. La parte graciosa es que mi madre trajo aquí a mi padre mientras estaban… ya sabes… “conociéndose”, y les fue tan bien que a mi mamá le picó una araña y terminaron en el hospital por una alergia.
—¡Dios, eso debió ser terrible! —exclamó Kim sin poder imaginarse una escena como aquella.
—¡No, olvídate tú! ¡Lo terrible fue que el médico le dijo a mi padre que para la próxima vez fuera menos tacaño y pagara un hotel!
La carcajada de Kim llenó aquella cabaña y definitivamente a Peter se le hinchó el corazón solo de oírla reír.
—¡Ese debió ser el momento más incómodo de la historia! —exclamó ella tratando de limpiarse las lágrimas de risa—. ¡Por Dios dime que no construiste esta cabaña para no tener que pagar un hotel!
—¡Oye, más respeto! —fingió ofenderse Peter, pero la verdad era que quería atesorar un momento con ella en todos esos lugares que amaba.
—Te diré un secreto, pero no puedes contarle a nadie —le advirtió—. La verdad es que nunca traje aquí a ninguna chica. Este era como mi refugio del mundo cuando las competencias o simplemente el estrés me sobrepasaba, así que jamás quise compartirlo con nadie. ¿Te imaginas si una chica me hubiera seguido hasta aquí? ¡Fin absoluto de la paz!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....