PRINCESA... DE DÍA. CAPÍTULO 71. No te hubieras ido
Si aquel gesto la había sorprendido o no, la incredulidad pasó por los ojos de Dandara solo durante unos segundos mientras él le soltaba aquella sarta de reclamos y regaños.
—A ver, Cameron Lake —respondió con un suspiro condescendiente, como si estuviera tratando de hablar con un chico adolescente con el que a veces era difícil razonar—. Me has visto correr un montón de veces, y ahora no fue absolutamente nada diferente.
—¡Pero claro que fue diferente! —exclamó él, abriendo mucho los ojos—. ¿Tienes idea del riesgo en el que te pusiste? ¡Faltaron milímetros, Dandara, faltaron solo unos milímetros para que rozaras la defensa del auto frente a ti y eso hubiera sido el mayor put0 accidente de toda tu vida! ¡¿Es que no puedes ver eso?!
Y aunque su voz sonaba molesta y desesperada, y aunque Dandara sabía que el único motivo que lo guiaba era su preocupación por ella, aún así no estaba dispuesta a rendir cuentas ante nadie.
—Tienes diez segundos para soltar mi chaqueta o voy a hacer algo que definitivamente no te va a gustar —siseó mirándolo a los ojos con expresión amenazante—. Que hayas sido importante para mí es una cosa, que me alegre de verte es otra, pero que tenga que darte explicaciones de cómo demonios llevo mi vida ahora es algo muy diferente, y más te vale que no te confundas. Suéltame, o esta va a ser la última vez que hablemos en buenos términos.
Los dedos de Cameron se desprendieron lentamente de su ropa, y él apretó los labios con un obvio gesto de decepción.
—Antes jamás me habrías hablado así —murmuró con un nudo en la garganta.
—Antes te amaba y te respetaba —replicó ella, levantando la barbilla—. Ahora te respeto, pero ese camino tiene que ser mutuo, y así como yo no me creo con derecho a inmiscuirme en tu vida personal, espero que tú no te creas con derecho a inmiscuirte en la mía.
—¡Solo me estoy preocupando por ti! —siseó Cameron entre dientes, porque aquella frase había sido una directa muy directa de Dandara para aclararle que ya no lo amaba.
—Y te lo agradezco, no creas que no. Te agradezco que te preocupes por mí, pero eso no te da ningún derecho a dictar mis acciones, así que ponerme en riesgo o no es mi decisión, y si no quieres preocuparte, entonces lo correcto sería que hicieras exactamente lo mismo que has hecho en los últimos cinco años —declaró con tanta firmeza que Cameron lo sintió como un golpe en pleno estómago—: No aparecerte por aquí.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....