Entrar Via

UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 807

PRINCESA... DE DÍA. CAPÍTULO 77. Una llamada

Dandara sentía que podía tomarse un día personal, un día libre. Estaba para todo el mundo a toda hora, así que, ¿qué tenía de malo tomarse un día para asuntos personales, como todos hacían? Aunque esos asuntos personales consistieran en encerrarse en su departamento, no hablar con nadie, no ver a nadie y rumiar una y otra vez que Cameron era agua pasada bajo el puente para ella. Aunque, obviamente, el mayor esfuerzo era, sin duda, convencerse a sí misma de eso.

Así que pasó todo el día encerrada, enfurruñada, revisando uno tras otro aquellos presupuestos que habían accedido a pagarle al despacho de arquitectos, porque cualquier sospecha que pudiera tener Cameron, por mínima que fuera, ella se la tomaba muy en serio.

Le gustara o no, lo conocía demasiado bien como para saber que no era alarmista ni mentiroso.

Todos sus defectos en el amor y en las relaciones no tenían absolutamente nada que ver con su capacidad o su inteligencia; así que, por supuesto, no iba a cometer el error de dudar de él.

Sin embargo, apenas estaba anocheciendo cuando recibió aquella llamada de su padre. Dandara miró el teléfono una y otra vez antes de responder, porque presentía que su padre no tendría otro tema de conversación que no fuera Cameron. Sin embargo, ni siquiera había decidido si contestaría cuando recibió otra llamada, esta vez de su tío Billy, y esta vez no dudó en levantar el teléfono porque sabía muy bien que si aquellos dos la estaban llamando al mismo tiempo, algo había sucedido.

—¿Están todos bien? —fue su primera pregunta, porque desde que era una niña sabía que ni su padre ni su tío se desenvolvían en los mejores ámbitos laborales.

“De nuestra casa, sí, todos bien”, le respondió Billy con tono apresurado, y Dandara no supo por qué, pero sintió como si se le hiciera un nudo en la garganta en ese mismo instante.

—Entonces, ¿quién no lo está?

“Todavía no podemos asegurar nada, pero...”

—¡Billy! ¡A mí no me andes con rodeos! ¿Qué fue lo que pasó? —lo increpó mientras tomaba su chaqueta, lista para salir, porque sabía que desde su departamento no resolvería nada. Y, en efecto, las próximas palabras de su tío eran una categórica llamada a la acción.

“¡Tienes que venir! Tienes que venir a la casa de tus padres. Hay un muchacho aquí con su familia, es el hermano de Cameron”.

—¡¿Janick?! —comprendió Dandara de inmediato—. ¿Están bien? ¿Les pasó algo?

“A ellos tampoco, pero dicen que no pueden encontrar a Cameron” le dijo Billy, y Dandara se quedó paralizada por un segundo, conteniendo el aliento porque ella tampoco lo entendía, pero hablarlo por teléfono solo la distraería de lo que tenía que hacer.

—Diez minutos —fue su única respuesta; porque sabía que, con la concentración adecuada, ese era el tiempo que le tomaría sortear el tráfico y llegar a la casa de sus padres.

Para cuando llegó al estacionamiento, ya era una tromba, lista para llevarse a cualquiera por delante.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD