PRINCESA... DE DÍA. CAPÍTULO 85. ...y me amas
Sueño, pesadilla, aquella mujer podía hacer lo que quisiera con él y Cameron no iba a protestar. ¡Dios sabía que no iba a protestar!
Lo único que habría deseado era estar en mejor forma, o al menos con un poquito menos de dolor, pero cada beso de Dandara hacía que la adrenalina le llegara hasta las puntas de los cabellos; y si había que llorar lloraría después, pero en aquel momento lo único lo que podía pensar era en devorarla… ¡o al revés!
Era difícil hasta bajar los ojos, pero cuando Cameron lo hizo, sintió que estaba a punto de tener un colapso. Dandara lo miró desde abajo, con los ojos brillando en una mezcla de deseo y curiosidad, mientras él luchaba contra el ritmo acelerado de la anticipación. La vio inclinarse lentamente, sin romper el contacto visual, disfrutando del poder que tenía sobre él en ese momento. Sus manos recorrieron el interior de los muslos de Cameron, subiendo con una delicadeza calculada, hasta que bajaron aquel bóxer para descubrir a la bestia.
—¡Mejor mátame de una vez! —jadeó él con desesperación cuando la sintió rodearlo con la lengua y luego con la manos, sintiendo el pulso de su excitación.
Cameron dejó escapar un suspiro bajo, apenas audible, y sus ojos se entrecerraron mientras el calor de la boca de Dandara contrastaba con la frialdad del aire que llenaba la habitación. Era solo un roce sobre su miembro, apenas un toque, casi un susurro, y era más que suficiente para descontrolarlo.
El problema era que no había prisa en sus movimientos. Dandara sabía exactamente lo que estaba haciendo, y cada gesto era intencionado, diseñado para enloquecerlo.
—Tengo muchas formas de matarte, solo para que lo sepas —le advirtió mientras deslizaba lentamente la lengua sobre su piel y escuchándolo contener el aliento.
Lo empujó lo suficiente como para que se apoyara en la cama y los nudillos de Cameron se volvieron blancos intentando sostenerse del borde, resistiendo el impulso de guiarla.
Y eso era difícil, porque en el mismo instante en que la vio bajar sobre su miembro, sabía que iba a descontrolarse. Dandara sentía la calidez, la dureza en contraste con la suavidad de su lengua mientras lo envolvía. Sus movimientos eran pausados, cada vez tomando un poco más, succionando con la presión justa para arrancarle más jadeos.
Cada gruñido suyo se hizo más profundo, y sus manos finalmente se deslizaron hasta el cabello de Dandara, enredando sus dedos con una mezcla de necesidad y adoración. Ella sintió cómo sus caderas se movían ligeramente hacia adelante, buscando más contacto, más fricción, mientras su propia respiración se volvía más pesada, sincronizada con los movimientos de su boca.
—No pares… —lo escuchó gruñir con aquel tono ronco y desesperado, y un segundo después dejó de ser la que dominaba.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....