PRINCESA... DE DÍA. CAPÍTULO 87. ¡Yo me opongo!
Cameron quería que la tierra se abriera bajo sus pies. No lograba enlazar una idea con otra y, definitivamente, no conseguía articular dos palabras seguidas.
—¡Esto no puede ser verdad! —exclamó, abriendo el sobre y sacando aquella invitación en la que, efectivamente, aparecían el nombre de Dandara y el de Leon Rothschild, junto a la fecha y la hora de la boda.
—Solo entregó diez de estas a la familia, solo a la familia. Así que imagino que no te iba a mandar ninguna.
—Pero ella jamás me dijo... Leon Rothschild vino a buscarla hace unas horas —explicó Cameron, desesperado—. Dandara se fue y me dijo que iba a solucionarlo. ¡Pero jamás pensé que...!
—¿No creíste que su "solución" sería casarse con su prometido? —replicó John con frustración.
—¡No creí que su prometido tuviera complejo de Rodolfo el reno, la verdad! —sentenció Cameron—. Cuando se apareció en mi puerta, él sabía que ella estaba conmigo. ¡Sabía que Dandara estaba aquí, engañándolo! Así que no entiendo cómo demonios... ¿En serio se va a casar con él?
Era imposible para Cameron creerlo. La última semana había sido como un sueño y, de un segundo a otro, se había convertido en la más absurda de las pesadillas. El dolor que sentía en el pecho no tenía nada que ver con la paliza que le habían dado, pero sí todo que ver con el hecho de perder a Dandara definitivamente.
—Esto no puede ser verdad... ¡Él tiene que estar obligándola de alguna manera! ¡Dandara no haría esto! ¡Ella no se casaría con alguien a quien no ama! Y puedo garantizarte, por todos los nietos que aún no te hago, que tu hija está más lejos de amar a Leon Rothschild de lo que tú estás de dormir sin un arma debajo de la almohada.
—Eso es cuestionable. Su mujer se la quitó hace años —replicó Billy, y tanto Cameron como John lo miraron con expresión asesina, porque definitivamente ese no era el momento para estar bromeando.
—¡Tenemos que encontrarla! —sentenció Cameron—. Tenemos que encontrarla ahora mismo. Tengo que hablar con ella. ¡Algo debe estar pasando!
Así que, puestos de acuerdo aquellos tres, el siguiente paso fue buscar a Dandara por todas partes. Su coche se había quedado en el garaje del distrito industrial, y aunque movieron cielo y tierra, no lograron encontrarla esa noche, lo cual era una prueba bastante evidente de que Dandara no quería ser encontrada.
—Sabía que la ibas a estar buscando y que intentarías impedir la boda —aseguró Billy en voz baja, ya bien entrada la madrugada—. Así que, si no quiere que la impidas, entonces no la vas a encontrar.
—¡Maldit@ sea, solo nos queda verla en la estúpida boda! —rezongó John—. ¡Ah, pero esa mocosa me va a escuchar!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....