PEQUEÑA AMADA MÍA: CAPÍTULO 26: Tentaciones azucaradas
Niko seguía aferrado a la pierna de Gigi, haciendo todo un espectáculo mientras seguía devorando aquel pastelito en medio de mil pucheros y llenándose la cara de azúcar glaseada.
—¡Niko, por favor! —Gigi apenas podía hablar de lo mucho que se reía, tratando de recuperar la compostura—. ¡Deja de exagerar!
—Exagerar, dice —repitió él, poniendo una mano sobre su pecho como si su corazón estuviera roto—. Tú eres un peligro, una criminal, una… ¡asesina de cuadritos! —rezongó él y antes la mirada de incomprensión de Gigi, se levantó media playera sobre el abdomen.
Y si no hubiera sido porque era tragicómico verlo allí de rodillas, agarrado a una de sus piernas y enseñándole los cuadritos de sus abdominales, Gigi habría pasado saliva porque aquello era algo realmente muy digno de verse.
Ella sonrió, algo incrédula todavía, pero la incredulidad se le fue después de media bandeja de pastelitos devorados sin compasión. El dulce aroma de la mantequilla y el chocolate llenaba la cocina, y mientras lo observaba comer con esa expresión casi de éxtasis, no podía evitar sentir una chispa de orgullo y… algo más. Ver a Niko, normalmente tan controlado y serio, con la cara sucia de azúcar y glaseado, la hacía sentir algo extraño en… todo el cuerpo.
Sin pensarlo mucho, tomó una servilleta y se acercó para limpiarle la cara.
—¡Ya suelta la condenada bandeja o tendrás dolor de estómago todo el día! —lo regañó muerta de risa—. ¡Suéltala…! ¡Que la sueltes! ¡Déjala en la mesa… eso…! Tienes azúcar por toda la cara, parece que te revolcaste en ella —bromeó mientras pasaba la tela alrededor de su boca.
Niko dejó de comer por un segundo y sus ojos bajaron hacia Gigi. El toque suave de sus manos y la cercanía hicieron que el ambiente cambiara, y por un instante se quedaron mirándose, el aire entre ellos se volvió denso de repente; la respiración de ambos se hizo más lenta, y Gigi esta vez sí pasó saliva ante la intensidad de aquellos ojos grises, que ahora parecían más oscuros.
Había algo en él… algo diferente, distinto, algo que le gustaba y que la hacía sentir… especial.
—Gigi… —murmuró Niko mientras su voz sonaba más baja, más ronca.
Vio temblar sus pequeños labios, sin poder apartar la vista. Sentía una oleada de calor subiendo por su cuerpo, y por un momento olvidó todo, incluso la bandeja de dulces en sus manos. Pero antes de que cualquier cosa pudiera descontrolarse, él mismo rompió el hechizo.
—Deberías llevar estos dulces a la oficina —dijo de repente, con una sonrisa que mezclaba diversión y complicidad—. Seguro que a todo el mundo le encantarían.
El cambio abrupto en la conversación la sacó de su ensueño, y Gigi parpadeó, recuperando el control.
—¿A la oficina? —preguntó, aún algo aturdida—. ¿Crees que les gustarían?
—¿Estás bromeando? —replicó Niko, tomando otro pastelito antes de que ella pudiera detenerlo—. Si a mí me encantan, te aseguro que todos en la oficina los adorarán. Esto es oro puro, Gigi.
—¡No exageres! —Gigi se rio nerviosamente, pero la idea la hizo sentir un cosquilleo de emoción y duda al mismo tiempo.
—¡Estoy hablando en serio! ¡Podrías venderlos y no quedaría uno para las diez de la mañana! —apuntó Niko.
—¡Claro que no, porque tú te los comerías todos! ¡Mira nada más cómo te has puesto! —se carcajeó ella pero no volvió a limpiarlo, porque aquel exceso de cercanía corría el riesgo de ponerse demasiado íntima.
—No, en serio. ¡Dame un segundo! —Niko se levantó de un salto y desapareció por el pasillo.
Unos minutos más tarde, volvió con una pila de pequeños contenedores de cartón, decorados con colores brillantes y listones, como los de los cumpleaños de los niños.
—¿De dónde has sacado esto? —preguntó Gigi, mirando los contenedores con asombro.
—Mi madre, que preparó aquí el cumpleaños de los mellizos de una de mis primas —respondió Niko poniendo los contenedores sobre la mesa—. Y ya vez que siempre sobra un poco de todo en las fiestas. Ven, vamos a guardarlos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....