PEQUEÑA AMADA MÍA. CAPÍTULO 72. Una boda en familia
El sol de Lucerna iluminaba las montañas y reflejaba su brillo en las sedas blancas que adornaban las carpas, creando el escenario perfecto para una boda sencilla y hermosa. Los Keller habían llegado temprano a la casa familiar para organizar todo. En el jardín trasero, ya habían colocado un pequeño cenador decorado con flores blancas y azules, y todos se divertían mientras ayudaban a ordenar las mesas y las sillas.
—Esto es perfecto —dijo Gigi, mirando a su alrededor mientras las chicas Keller la ayudaban a ponerse el vestido—. No puedo creer que realmente hayamos organizado esto en unas pocas semanas. Me encanta.
—Estás preciosa, Gigi —dijo Mariel, acomodándole el velo con cuidado—. Pareces una princesa.
La pequeña cachorrita de Gigi, que ya había crecido un poco, correteaba alrededor de todas con un entusiasmo contagioso. Llevaba un pequeño cojín en la espalda con los anillos atados cuidadosamente. Y Niko solo rezaba para que al bichejo no se le ocurriera seguir sus instintos naturales y salir corriendo al bosque.
Sin embargo Galia se comportó como toda una damita educada y saltó hasta él por toda la alfombra roja, delante de Gigi, mientras Niko la miraba embobado.
—¡Dios, no puedes ser más linda! —dijo en voz baja, apenas para que ella lo escuchara cuando finalmente se acercó a él—. No puedo creer que tengo la suerte de casarme contigo.
—Ni yo, me estoy casando con el pastelito que todo el mundo se quiere comer —susurró ella.
—Bueno, para que conste, yo jamás dejaré que me muerda nadie más que no seas tú —sonrió Niko y solo unos segundos después la ceremonia dio inicio.
Si era honesto fue demasiado larga para el gusto del novio, que solo quería escuchar un “Sí, quiero” lo más pronto posible. Así que cuando llegó el momento de sus votos, por fin suspiró aliviado.
—Gigi —empezó mirándola con ternura—. Desde el primer día que te conocí, supe que eras diferente, que ibas a cambiar mi vida de una forma que ni siquiera podía imaginar. Contigo aprendí que el amor puede ser dulce y fuerte al mismo tiempo, y aquí, frente a todos, quiero prometerte que voy a estar siempre para ti y para nuestro hijo, en cada paso y cada sueño que tengamos. Te amo, Gigi, y soy el hombre más afortunado del mundo por tenerte a mi lado.
Gigi parpadeaba, intentando contener las lágrimas, y cuando le llegó su turno, apenas pudo hablar.
—Niko, yo… no tengo las palabras para describir todo lo que siento por ti. Antes de conocerte, pensaba que algo como esto jamás sería una posibilidad para mí, que no me merecía que me quisieran… pero tú me has demostrado que estaba equivocada. Me has enseñado a confiar, a amar, a creer, en ti y en mí misma. Eres mi hogar, mi fuerza y mi esperanza. Y frente a todos, quiero prometerte que siempre voy a estar a tu lado, que siempre seremos una familia, pase lo que pase. Te amo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....