CURVAS DE INFARTO. CAPÍTULO 3. Preguntas incómodas
Chloe dio un paso atrás. Sentía que debía marcharse antes de seguir dándole vueltas a ese absurdo encuentro, pero algo en la mirada de Elías la mantenía en su lugar. Sus ojos eran de un color oscuro intenso, similares a los de Nico, pero con una chispa de diversión descarada que su hermano no tenía. La forma en la que inclinaba la cabeza al mirarla, con una mezcla de interés y… otra cosa, la ponía simplemente inquieta.
—¿Y ahora vas a correr? —Elías cruzó los brazos sobre su pecho, con una sonrisa que parecía más un reto que un gesto amable—. Tranquila, no vine a engañar a tu familia… A diferencia de ti, que estás que te mueres por mi hermano.
Chloe sintió el calor subirle al rostro de inmediato. El desparpajo con el que lo decía, como si fuera lo más obvio del mundo o pudiera leer a través de ella, la hizo apretar los puños.
—¿Qué estupidez estás diciendo? —bufó, molesta.
—¡Ay, por favor, a mí no puedes engañarme, cachorrita! —Elías inclinó la cabeza con diversión—. Para haberme descubierto tan rápido, tienes que estar muy pendiente de él, ¿no crees? Ni siquiera tu hermana notó la diferencia.
Chloe abrió la boca para responder, pero se quedó en silencio un segundo. Le molestaba admitirlo, pero tenía razón. Claire, con todo lo "enamorada" que estaba de Nico, no había notado nada raro, pero ella sí.
—Pues para que lo sepas, yo estoy pendiente de todo el mundo —respondió levantando la barbilla con determinación—. Eso es lo que pasa cuando solo se te permite observarlo todo desde… la ventana o las puertas o… ¡Ay tú entiendes!
Elías la miró fijamente por unos segundos y se dijo que debía ser cierto porque Nico ni siquiera había mencionado a aquella chica.
—Eso suena… deprimente.
—Eso suena a mi vida —replicó ella, rodando los ojos, pero cuando su mirada se concentró en la de Elías, solo se encontró con una intensidad que la hizo carraspear.
Chloe estaba acostumbrada a ser invisible. Estaba acostumbrada a escuchar a los novios de Claire ir y venir sin siquiera saber que ella existía. A ser la "asistenta", la "ayudante", la "hermana de", la que debía hacerse a un lado.
Pero Elías la veía. Y no estaba segura de qué hacer con eso.
—¿Siempre eres así? —preguntó él, sacándola de sus pensamientos mientras la miraba de arriba abajo.
—¿Así cómo?
—Directa. Un poco gruñona. Algo… hostil.
Chloe se encogió de hombros.
—Tengo que ser directa, según mi madre, es demasiado esfuerzo rodearme —replicó con sarcasmo, pero él solo escuchó la nota final de la burla, esa que intentaba disimular la tristeza a toda costa riéndose de sí misma.
—Supongo que eso depende de con qué se te pueda rodear —replicó inclinándose para que su cara quedara a la altura de la de la chica, y vio el instante mismo en que sus pupilas se dilataban de sorpresa.
Chloe sintió que su corazón daba un brinco ridículo en su pecho.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....