Entrar Via

UN BEBÉ PARA NAVIDAD romance Capítulo 961

CURVAS DE INFARTO. CAPÍTULO 10. Un presentimiento

El restaurante estaba abarrotado. Las luces tenues y la decoración elegante le daban un aire sofisticado, justo el tipo de lugar que Claire adoraba para presumir de sí misma.

—Bueno, bueno, bueno… —exclamo deteniéndose en la entrada del reservado con una sonrisa radiante, asegurándose de que todos la vieran antes de continuar—. Señoras y señores, la futura imagen de Odette ha llegado.

Su madre y Amanda la siguieron con la misma actitud astisfecha y orgullosa, mientras los gemelos y sus amigos las miraban con expresiones que iban desde el aburrimiento hasta la diversión. Con ellos iban al menos media docena de invitados que Claire no conocía, pero tampoco le importaba, porque entre más admiradores tuviera, mucho mejor.

—Es curioso cómo aún no has ganado y ya actúas como si fueras la nueva reina de la moda —comentó Nico, divertido.

—Es cuestión de actitud, querido —respondió Claire con suficiencia, ignorando el tono sarcástico de su novio, porque tampoco estaba muy a gusto con él ahora que se daba cuenta de que había dos tan guapos como él.

Para empezar no era muy capaz de distinguirlos, y para seguir todavía tenía que comprobar que estuviera con el hermano correcto… o sea con el que tuviera más dinero e influencias.

Sin embargo, mientras todos se concentraban en la celebración, Elías estaba pendiente de alguien muy distinto y frunció el ceño de repente y miró alrededor cuando no vio entrara a Chloe con su familia.

—¿Y Chloe? —preguntó y sus ojos se fijaron de inmediato en Mircella, porque ella era la que había insistido en ser quien la llevara.

Su futura suegra —porque Elías estaba seguro ya de que eso acabaría siendo— le dedicó una sonrisa perfectamente calculada.

—Ah, la pobrecita se sintió mal y prefirió irse a casa. No queríamos retrasarnos por ella.

Elías ladeó la cabeza y, por un instante, no dijo nada, pero no se tragó aquel cuento ni por un solo segundo.

—¿Mal? ¿De qué? Parecía perfectamente bien hasta hace media hora —la increpó sin rodeos y Claire se adelantó.

—Pues alguien que come como ella come no es raro que se enferme de repente —siseó con tono despectivo, pero para ese momento la mente de Elías trabajaba demasiado rápido.

—Dame su número —soltó de pronto y Claire parpadeó, como si la hubiera insultado.

—¿Para qué?

—Para llamarla, obvio.

—Pero… seguro está descansando. No hace falta que te molestes —intervino Mircella con un tono maternal más falso que el culo de las Kardashian.

—Déjeme molestarme que yo lo disfruto mucho. Haz el favor de darme el número de Chloe, Claire, ¿o hay algón problema con eso? —repitió Elías, esta vez con tono más firme.

Claire vaciló. No le gustaba que le dieran órdenes, pero la mirada de los gemelos era intensa. Sin embargo antes de que pudiera responder, Mircella se adelantó.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD