CURVAS DE INFARTO. CAPÍTULO 11. Un chico coqueto
—No —respondió Chloe sin asomo de duda—. No quiero conocer a nadie…
—Sí lo vas a hacer —insistió él, con una sonrisa de suficiencia—. Ya la cagaron contigo una vez hoy, no les des el gusto de dejar que te afecte.
Chloe apretó los labios, pero él simplemente no entendía. Elías debía ser de esos hombres que habían sido deseados en cualquier lugar desde chicos, el tipo de gente a la que otra gente siempre quería ver. No podía entender que para ella las cosas eran diferentes.
—¿No te das cuenta de que no me quieren ahí? —gruñó apretando las manos en puños y Elías no se las envolvió con una de sus manazas enormes nada más porque las tenía sobre los muslos y no quería espantar a la condenada virgencita antes de hacerle todo lo innombrable que le iba a hacer.
—Bueno, la cuestión es esta: Yo sí te quiero ahí —sentenció con seguridad y Chloe sintió un extraño nudo en el estómago.
—Elías…
—De verdad tengo amigos que quiero presentarte —continuó él con tono determinado—. Si quieres irte a tu casa puedes hacerlo, a fin de cuentas te traje tu cartera —dijo entregándosela—. Pero preferiría que vinieras conmigo.
Chloe la tomó y la abrió para verificar el contenido. Todo estaba ahí, pero no sabía cómo porque se había quedado dentro del auto de su hermana.
—¿Cómo la conseguiste? —preguntó y la primera respuesta que obtuvo fue una sonrisa ladina.
—Digamos que Claire necesitará una nueva ventana para su coche.
Chloe dejó de respirar un segundo y luego soltó una risa incrédula.
—¡No lo hiciste! ¿Le rompiste un cristal del Mercedes?
—¡Oh, sí, nena! ¡Claro que lo hice! ¡Con este codito! —exclamó Elías con tono zalamero señalando su codo derecho y Chloe se lo acarició con la punta de los dedos.
—¡Eso debió estar digno de ver! —se carcajeó la muchacha y él sintió que se derretía con aquel sonido—. ¡Santo codito, te mereces un besito!
—¿Te lo puedo cobrar en otro lado del cuerpo? —preguntó y ella negó con la cabeza, sin poder evitar una sonrisa.
—Estás loco…
—Nunca lo he negado, entonces… ¿vienes conmigo? —Chloe apretó los labios y él le agarró una mano con fuerza—. Oye niña, en ese cuerpazo tan bello que tienes, debe haber escondido un poco de valentía —replicó Elías con una ceja arqueada y Chloe lo miró fijamente.
Sus pensamientos eran un torbellino, pero una parte de ella, la parte que siempre se quedaba callada, quería ver la cara de Claire cuando la viera entrar.
Respiró hondo y le hizo un leve asentimiento, y no protestó cuando él no volvió a soltar su mano en todo el camino.
Sin embargo antes de llegar al restaurante, Elías hizo un giro inesperado y se metió en una calle iluminada con luces neón. Chloe lo miró con el ceño fruncido porque aquella avenida solo estaba llena de tiendas de lujo, y le sorprendió que Elías se detuviera frente a una de la marca Odette.
—¿A dónde vamos? —preguntó con recelo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....