CURVAS DE INFARTO. CAPÍTULO 16. Sin opciones
Chloe abrió los ojos al sentir la luz de la mañana filtrarse por su ventana. Su cuerpo se sentía pesado y el estómago le dolía, como si hubiera tragado piedras. Sabía por qué: La discusión con su madre y todo lo que había pasado el día anterior seguía dándole vueltas en la cabeza.
Se obligó a salir de la cama y a ponerse algo cómodo antes de bajar a la cocina. Con suerte, podría servirse un café rápido antes de que Mircella empezara a darle una cátedra sobre lo desagradecida que era; pero la suerte nunca estaba de su lado, porque apenas entró en el comedor, se encontró con su padre sentado en la mesa.
Adam nunca desayunaba en casa. Siempre salía temprano al trabajo, así que su presencia a esa hora solo podía significar una cosa: ya sabía lo que había pasado, o al menos la versión que a su madre y a su hermana les convenía.
Chloe trató de mantener una expresión neutral mientras iba hacia la cafetera, pero sintió la mirada de su padre clavada en su espalda.
—Siéntate —le gruñó y no era una petición.
Chloe sintió una punzada de incomodidad en el estómago, pero obedeció. A un lado de su padre estaba sentada Mircella y al otro lado Claire, así que con ella en el otro extremo de la mesa, aquello parecía más un juicio que un desayuno familiar.
Apenas se sentó, su padre la miró fijamente.
—¿Quieres explicarme qué demonios estabas pensando? —la increpó y Chloe entrecerró los ojos.
—No sé de qué hablas.
Adam dejó la taza de café sobre la mesa con un golpe seco.
—De lo que hiciste ayer. Tu madre ya me lo contó todo, casi le cuestas a Claire esa audición, y con eso, el sueño de su vida.
Claire suspiró dramáticamente desde su asiento y puso una expresión de tristeza absoluta, mientras intentaba enjugarse una lágrima falsa.
—Papá, no seas tan duro con ella… —murmuró y Chloe sintió cómo la irritación empezaba a hervirle en la sangre—. Debe ser muy difícil para ella… tenerme como hermana. No imagino lo mal que debe sentirse por su cuerpo cuando bajo su mismo techo tiene el ejemplo de una persona hermosa como yo.
—Tú a lo mejor consigues algo como modelo, pero como actriz, lo dudo mucho —espetó Chloe—. Y lo único que me hace sentir mal bajo este techo es tu absoluta falta de cerebro.
—¡Chloe! —gritó su madre, golpeando la mesa con la mano—. ¡Si tuvieras un poco de dignidad, en vez de incordiar a todos, seguirías el ejemplo de tu hermana! ¡Deberías bajar de peso en lugar de hacer escándalos!
Chloe sintió el golpe de las palabras en el pecho. La cocina quedó en silencio, excepto por el sonido de la respiración agitada de su madre. Siempre tenía que meter su peso en todo, como si ese fuera su único motivo para seguir viviendo o hacer cada cosa que hacía.
Mientras tanto Claire estalló en lágrimas en un dramático ataque de nervios y Mircella empezó a gritarle lo mala hermana que era.
Por fin su padre lanzó un grito que las hizo callar a todas, suspiró pesadamente y se frotó la sien, como si estuviera cansado de todo.
—Voy a ser claro contigo, Chloe. Yo pago tu universidad, yo pago tu carrera, pero si sigues comportándote así, si sigues tratando de arruinar la carrera de tu hermana, puedes olvidarte de mi dinero. No pagaré tu colegiatura el próximo semestre.
Chloe sintió que el aire se le atascaba en la garganta. Ahí estaba. Lo había dicho.
—El próximo semestre comienza en un mes —murmuró mientras su mirada se humedecía.
—Ese ya no es mi problema —sentenció Adam antes de levantarse de la mesa y Chloe no pudo evitar aquellas palabras.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....