CURVAS DE INFARTO. CAPÍTULO 18. Pelear por mí
Elías miró a Chloe con los ojos entrecerrados, claramente preocupado. Su expresión no era de incomodidad, sino de una especie de resignación que no podía controlar.
—No puedes hacer esto, Chloe —repitió con voz grave, como si de alguna manera fuera un consejo, pero a la vez, una petición.
—El dinero de los trabajos temporales no alcanza —respondió Chloe con cansancio—. Ya busqué todo lo que podía y es una realidad. Necesito un trabajo de tiempo completo para poder ahorrar.
Ella respiró profundamente, mirando el suelo como si todo lo que estuviera pasando fuera demasiado complicado para ponerlo en palabras; y Elías se adelantó, abriendo la boca para ofrecerse a ayudar, pero Chloe lo interrumpió rápidamente.
—No, ni se te ocurra, Elías —dijo con tono firme, mirando sus ojos con determinación—. Esto es algo que tengo que hacer por mí misma. Definitivamente terminaré mi carrera —continuó, con una leve sonrisa en su rostro—. Entraré a trabajar en una gran compañía y seré una gran profesional, pero para eso tengo que trabajar, como un montón de gente en el mundo así que no soy ningún caso extraordinario y eso es lo que voy a hacer.
Elías dio un paso hacia ella, y sin pensarlo dos veces la arrinconó contra la pared más cercana, manteniendo mirándola a los ojos.
—Sí que eres un caso extraordinario. Eres la mujer más valiente que he conocido en mi vida —murmuró con una sonrisa suave y profunda.
Chloe sintió un pequeño nudo en la garganta, y no pudo evitar que aquel cumplido la hiciera sonrojarse. Solo desvió la mirada por un momento, como si el calor de sus palabras fuera algo que no estaba lista para aceptar y carraspeó.
—Gracias, pero… este… tengo que irme.
La situación se volvió tensa, pero antes de que pudiera decir algo más, la puerta de la oficina del decano se abrió, y Chloe dio un paso atrás, liberándose de la presión momentánea. Elías la observó por un segundo más, como si quisiera seguir diciendo algo, pero simplemente suspiró mientras la veía alejarse.
Chloe entró en la oficina del decano, donde este ya la esperaba, y todo transcurrió rápidamente. El decano, un hombre alto, canoso y con gafas, la recibió con una expresión amable pero seria. Le hizo algunas preguntas, y Chloe, aunque un poco nerviosa, respondió con la mayor sinceridad posible.
—La universidad aprobará tu licencia por un año —dijo el decano, con tono profesional, mientras anotaba algo en su computadora—. Es una pena, porque eres una estudiante excepcional, Chloe, así que de verdad espero que puedas regresar lo más pronto posible.
Chloe asintió, agradecida por la comprensión, pero también con el corazón pesado. Era un paso atrás, pero sabía que lo que estaba haciendo era necesario.
No sabía que mientras ella estaba en aquella oficina, Elías estaba esperando afuera y con un movimiento decidido se acercó al escritorio de la asistente.
—Mi nombre es Elías Keller —sentenció entregándole su tarjeta—. Dile al decano que me llame antes de las doce del mediodía. Hay algo importante que necesito hablar con él —dijo con una voz tan segura que la mujer asintió de inmediato sin rechistar.
Para cuando Chloe salió la oficina, solo pasó un brazo protector alrededor de su cintura y trató de sonreírle con normalidad, aunque en el fondo sabía que resolvería aquello a su manera.
—Vamos, te llevo de regreso —dijo como si nada hubiera pasado, pero ahora con un tono más suave.
Durante todo el camino de regreso permanecieron casi mudos, pero justo antes de llegar a la casa Chloe se dio cuenta de que su teléfono sonaba con insistencia. Miró la pantalla y vio el nombre de su madre, Mircella.
—Demonios, ¿será que me dejen en paz alguna vez? —murmuró pero finalmente contestó, suspirando—. ¿Qué pasa? —dijo, con una nota de agotamiento en su voz.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....