CURVAS DE INFARTO. CAPÍTULO 41. Una cuenta falsa
Chloe trastabilló mientras el corazón le subí a la garganta y se quedaba mirando las fotos en aquel celular como si le provocaran la vergüenza más grande de su vida.
Eran foto suyas en lencería, las de la campaña… pero si solo hubiera sido no se habría sentido mal, el problema era que las fotos no aparecían bajo la marca Odette, sino en una página de On1y Fans
—Oye, ¿y será que me puedes dar tu suscripción en vivo? —le preguntó uno de sus compañeros acercándose con descaro—. Digo, no me vendría mal un espectáculo personal.
Chloe retrocedió lentamente, mirando al chico que estaba de pie frente a ella. Le dolía tanto el pecho que sentía que no podía ni respirar.
—¿Qué, no te animas? —preguntó otro con tono sarcástico—. ¿Solo te vendes online?
Chloe sintió que el mundo le daba vueltas de una forma que no podía controlar. Aquella era como su mayor pesadilla hecha realidad.
Allí estaba su rostro. Ella misma. En lencería, posando con una sonrisa de campaña. Pero si tener una página de On1y Fans no era suficiente, con fotos así, lo peor definitivamente era lo que decía en el perfil.
"Chloe Preston. Todo lo que te falta por ver por solo cinco noventa y nueve al mes. ¡Espectáculo exclusivo!"
El teléfono casi se le cayó de las manos, y se vio obligada a apartar la mirada.
—¡Esto no es posible! —susurró con voz ahogada, empujando al chico lejos de ella—. ¿Qué demonios es esto?
La gente a su alrededor ya estaba murmurando. Las risas no ayudaron y menos las palabras malintencionadas.
—Me pregunto qué dirá tu novio sobre esto —siseó una de las chicas a las que Elías había rechazado—. ¿Sabe tu guapo millonario que vendes el trasero en la paginita porno esa?
Chloe tragó saliva, pero el peso en su estómago no la dejaba pensar con claridad. Sus manos temblaban y sus ojos se llenaron de lágrimas. ¿Cómo pasado aquello? ¿Por qué alguien había hecho algo como eso?
Salió corriendo del campus, con el sonido de los susurros y las carcajadas todavía rondando en su cabeza. No tenía idea de adónde iba, solo sabía que tenía que salir de allí.
Tomó su teléfono y, por impulso, marcó el número de Elías. Él tenía que ayudarla. Él sabría qué hacer. Y el teléfono sonó, pero no respondía. ¿Por qué no lo hacía? ¿Dónde estaba? Se apretó el pecho, sintiendo la desesperación apoderarse de ella; pero Elías le había dicho tantas veces que ya no estaba sola, que quizás había terminado por creérselo, porque Chloe decidió marcar otro número con un suspiro entrecortado.
—¿Melisa? —dijo, tratando de mantener la voz firme, aunque sabía que su voz temblaba—. Necesito pedirte un favor… ¿puedes venir a la universidad por mí, ahora mismo?
Melisa, siempre tan comprensiva, no dudó ni un segundo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: UN BEBÉ PARA NAVIDAD
Faltan muchos capítulos y la verdad es que está súper entretenida...
Los siguientes capítulos no se ven 🥺 estan buenísimas estas historias, espero puedan resolverlo!...
No se ve el capítulo...
When reading the parts containing images accompanied by random words, it feels really uncomfortable. Perhaps I and many readers will leave this website....