—SMB es el socio de transporte y la naviera de confianza de muchas empresas a nivel nacional. Su reputación habla por sí sola. Además, nuestro acuerdo con ellos permite excelentes oportunidades a ustedes. Que destinarán un área importante del centro comercial a la importación y ventas de productos — argumento — Me gustaría conocer sobre la información a la que han accedido.
—Un conflicto de intereses. Un accionista de Belmonte Raíces es dueño de esa empresa. Nos parece un movimiento poco ético de su parte — defiende Ernesto.
Sabía de las asociaciones de SMB con Belmonte Raíces. Nosotros habíamos estado involucrados en la compra y construcción de varias de sus oficinas alrededor del país. También me parecía un tanto raro lo de esa forma de promoción. Raro no, una estrategia de negocio que podía ser errática. No obstante, si uno de nuestros accionistas era su dueño… rozaría lo… ilegal.
—Puedo darles fe que nuestra relación con SMB nunca ha perjudicado a ninguno de nuestros clientes — afirmo de lo que tengo seguridad.
—De corazón a corazón Marianne. ¿Nos garantizas que no hay más detrás de ello? — indaga Mateo sonando honestamente accesible y preocupado.
—Se los puedo asegurar — afirmo pensando en los beneficios que en realidad terminamos ofreciendo.
Qué New Century prospere es un resultado a largo plazo que Belmonte Raíces espera. Estar asociado con un centro comercial muerto, nos dará mala reputación a nosotros. Su éxito, es nuestro éxito. Sergio lo sabe a la perfección al poner esa cláusula en el contrato.
Mateo hace una expresión de aceptación. De que confía en mí.
—Si es así… confiaré en tu palabra — dice tomando su pluma para firmar.
Estoy alegre de que por fin vaya a firmar, pero Ernesto le detiene la mano. Es un gesto que tanto a Mateo como a mí nos sorprende.
—Queremos que retiren esta cláusula del contrato. Es nuestra última petición — impone Ernesto.
Es devastador que pida esto a última hora. Aun así, si es algo que ellos quieren, yo no los obligaré a firmar lo contrario. Obviamente yo no había puesto esa cláusula ahí. Ni me parecía prioritaria para firmar.
—De ser así, nuestro abogado tendrá que retirar dicha cláusula.
—Nos retiraremos, y mantendremos la comunicación hasta que esté lista la modificación… — anuncia Ernesto levantándose y abrochando la chaqueta de su traje.
Eso no me lo puedo permitir, primero me paro yo.

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