4 años después
No es fácil entender por qué las personas se van de tu vida, arrastrando con ellas los recuerdos de lo que vivieron juntos y los sueños de lo que no podrá ser. Pero el dolor del abandono con el tiempo va arrinconándose en tu corazón, no desaparece, sólo se arrincona. Algunas veces te acuerdas de que está allí, otras veces simplemente lo olvidas por ese día.
Hoy particularmente me he levantado con la pesadez con la que suelo despertar los días del aniversario de la partida de Luciano. Limpio una lágrima furtiva que resbala por mi mejilla mientras preparo el café de esta mañana.
He perdido las esperanzas de que regrese a mi vida, y la he continuado como es el deber ser. Como cualquier otro aniversario me digo a mí misma que fue lo mejor para mí. La muestra de ello es la apacible rutina que he logrado construir en estos años, desde las cenizas de lo que se convirtió Belmonte Raíces.
El escándalo envolvió la empresa y otras más similares en tamaño, fue un efecto dominó que terminó atrapando a SMB. Sus crímenes salieron a la luz. Llegué a perder la cuenta de cuántas personas fueron acusadas y procesadas en estos años del gran número de implicados.
Uno de ellos fue Andrew, lo condenaron a 6 años, de los cuales ha pasado apenas 2 años. Sus padres lucharon hasta con los dientes para que no lo encarcelarán, pero ellos también tenían una cola que arrastrar. Por más que atrasarán las audiencias, se dio, mientras que ellos esquivaron la cárcel con fianzas y otras artimañas.
No fueron los únicos, Sergio también esquivó la cárcel, aunque por un motivo más trágico. Después de su ACV no volvió a ser el mismo. Su personalidad cambió, dejó de ser él, el hombre orgulloso, letrado y el excelente orador que siempre fue. Toda su persona se redujo a un recuerdo de lo que fue. No podía hablar, ni moverse, ni comer bien. No podía enfocarse en nadie a excepción de mí.
A mí era la única que parecía recordar en la residencia en la que lo ingresé. Lo solía visitar una vez a la semana, los sábados. Mi esperanza es que volviese a sus cinco sentidos alguna vez, no lo hizo. Terminó muriendo hace un año casi.

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