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Un contrato inesperado con mi jefe romance Capítulo 190

Mi auto dejó de funcionar una noche de la manera más peligrosa posible. Estaba volviendo a casa del trabajo, había sido un día particularmente difícil en el que tuve que quedarme hasta tarde. En una curva el auto se apagó, y por pura suerte, el camión y la camioneta que venían detrás de mí no me sacaron de la vía.

Lo que creía había sido un desafortunado accidente, Luciano está afirmándome que no lo fue. Que fue provocado, y que, de nuevo el peligro andaba tras de mí.

—¿Nadie me cuidará mejor que tú? — trago adolorida — ¿Quién me ha estado cuidando siquiera?

—No tienes que saberlo. Ahora sí, seré yo el encargado de tu protección — informa.

—No necesito de tu protección. No ahora, cuando me abandonaste quizás sí — le recrimino.

A él parece herirle lo que le digo. Aunque se le borra esa expresión de dolor rápido, muy rápido.

—Tu auto dice otra cosa. Tampoco entiendo cuál es tu rechazo hacia mí. Hice lo mejor que pude por ti.

Tengo que sonreír con rabia ante su línea descarada, desconsiderada y subjetiva. Se me viene a la mente que en la cabeza de Luciano lo mejor para mí era que me dejase con un apartamento, algunos de sus amigos vigilándome y viva. No me fue suficiente. Siempre quise saber de él. Sólo de él.

—Lo mejor por mí, continúa repitiéndolo hasta que te lo creas — me burlo — Mira Luciano, seré honesta contigo, cosa que yo sí puedo ser, tú no, como ya sabemos.

—Este reencuentro no está saliendo como me lo esperé… — se burla de mí. Claro que está saliendo como debía salir.

—Si es verdad que he estado siendo protegida por tu gente, que sigan haciéndolo, desde la distancia y sin que yo me percaté. Por lo tanto, tú en mi vida, no eres necesario. No tienes que vigilarme de manera personal. Es innecesario — explico.

—Si consideramos que eres la última pieza del rompecabezas, sí es necesario. Los Kosnikov no son los de antes, pero uno nunca se olvida de cobrar sus deudas. Fuiste una testigo clave, obtuviste la confesión de Sergio. Su caída se relaciona con los Belmonte como sea lo mires, y tu auto, es una muestra de ello.

En estos años mucho ha pasado relacionado a los famosos Kosnikov. La torre de mentiras y engaños fue cayendo de poco a poco. Sus negocios fueron siendo descubiertos de uno en uno. También fueron atrapados varios de sus integrantes con el pasar del tiempo.

Al estallar lo de Belmonte Raíces, le siguió los de SMB, y después el imperio de los Kosnikov. Desde los de menor importancia a los más resaltantes. Antes de la captura de América, había leído en el periódico hace algunas semanas sobre el juicio de la mano derecha de Vladimir, también había sido atrapado.

En cada noticia que escuchaba sobre esa gente, me venía un recuerdo de Luciano. Me preguntaba si estaba involucrado en esa captura o si había salido vivo de ella.

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