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Una noche en Dubai, un año para el Jeque romance Capítulo 127

GABI

—¿Cómo que las peonías no llegan a tiempo? —Apreté el teléfono en la terraza, dándole la espalda a la casa—. Amir, la boda es en tres semanas. Tres. Necesito esas flores sí o sí. Búscame un proveedor en Holanda, en donde sea, pero yo el día de la boda quiero peonías blancas hasta en el techo. ¿Estamos?

Colgué medio enojada, pero la verdad es que las peonías eran el menor de mis problemas.

Lo que de verdad me tenía con el alma en un hilo era lo otro. La boda de Zayed con Aaliyah, que estaba anunciada, no se hizo. Se canceló de un momento a otro, sin explicación, y en esta casa nadie soltaba una palabra. Lo único que se notaba era el humor de Mansour, que andaba como un perro rabioso, rompiendo cosas, gritándole al servicio, encerrado en su estudio horas enteras. Algo había pasado. Algo grande. Y a mí nadie me contaba nada.

Estaba a punto de marcar a alguien para chismearle cuando oí los pasos.

Me giré.

Khalid.

—Ay, no. —Agarré mi carpeta—. Justo me iba. Tengo mil cosas de tu boda que…

—Gabi.

—…que resolver, en serio, las peonías son un desastre y…

—Gabi. —Me cerró el paso, suave pero firme—. Cuelga. Espera. Necesito hablar contigo.

Solté un suspiro y colgué la llamada que ni siquiera había hecho.

—¿Qué pasó con la boda de Zayed? —le solté antes de que él dijera nada—. La de Aaliyah. Se canceló y aquí todos andan como si se hubiera muerto alguien. Tu papá da miedo. ¿Qué pasó, Khalid?

Khalid se quedó callado un momento.

—Zayed no se casó con Aaliyah. —Me miró—. Se casó con Mariana. De verdad, Gabi. Hace unos días. En secreto. Están juntos. Legalmente casados. Nadie lo puede deshacer.

Me quedé con la boca abierta.

—¿Qué?

—Lo que oíste.

—¿Mariana? ¿Mi Mariana? ¿Se casó? —Me llevé la mano al pecho—. ¿Otra vez? ¿Con el mismo hombre?

—Otra vez. Con el mismo hombre.

—¡Ay, esta mujer! —Casi grito, y bajé la voz de milagro—. ¡Es una malagradecida! ¡Una mala amiga! ¿Tú lo puedes creer, Khalid? ¡Se casó dos veces con el mismo señor y yo, que soy su mejor amiga, su hermana, la que la aguantó en cada crisis de este año horrible, no estuve en ninguna de las dos bodas! ¡En ninguna! ¡Ni en la de mentira ni en la de verdad! —Me faltó el aire—. ¡Le voy a jalar las orejas cuando la vea!

Khalid soltó una risa cansada.

Capítulo 127: La organizadora de bodas 1

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