Entrar Via

VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA romance Capítulo 156

Después de desahogarse y contar todo aquello...

Se despojó de todas sus armaduras y expuso sus secretos más profundos.

—El verdadero padre de mis hijos, mi exesposo... es Leandro Corona.

—Y el hombre en el que confiaba, el que fingió ser el padre de los niños, se llama Iván Quintana, el dueño de la Clínica Serenidad.

Lorenzo conocía perfectamente a Leandro.

Y también conocía a su amante, Isabel Molina.

Lo que había ocurrido aquel día en la oficina principal del Grupo Lira era evidencia suficiente para que Lorenzo entendiera cómo la trataba Leandro.

Sofía sintió que Lorenzo lo comprendería sin necesidad de dar más explicaciones.

Lorenzo se orilló y detuvo el auto.

Apretó las manos contra el volante con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos y las venas de sus brazos resaltaron bajo la camisa.

Su voz se volvió más grave y sombría.

—Me cuentas algo tan íntimo... ¿Significa que ya no me ves como un extraño?

Sofía lo miró a los ojos: —Soy honesta contigo por dos razones.

—La primera, sé que eres un buen hombre. Confío en ti y, además, sé que tienes el poder para ayudarme.

—La segunda: Leandro está respaldando ciegamente a su amante. Para que Leandro funde la Farmacéutica Isa-Iván para ella, no les basta con producir medicinas comunes; necesitan investigar y crear medicamentos especializados que sean irreemplazables. Así es como planean dominar el mercado y posicionarse en la cima de la industria.

—E Iván, mi supuesto socio, es la pieza clave de Leandro en todo esto.

—Leandro cree que las medicinas naturales que desarrollamos en la Clínica Serenidad son obra de los "avances científicos" del Doctor Quintana.

Tras decir esto, guardó silencio.

El interior del auto quedó en una calma absoluta.

Hasta que Lorenzo terminó de procesar toda la información.

Una voz un tanto ronca rompió el silencio: —¿Cómo quieres que te ayude?

Sofía fue directa: —Cúbreme las espaldas, confía en mí y préstame personal cuando lo necesite. Ayúdame a "cumplirles sus sueños" a mi exesposo y a mi querido compañero. Quiero que inviertan millones para fundar esa farmacéutica sin sospechar nada.

Lorenzo soltó una risita suave. —Y si te ayudo, ¿cómo me vas a pagar el favor?

Era la tercera vez que escuchaba esa pregunta en la noche.

Al escucharla de nuevo, Sofía recordó las ingeniosas respuestas que sus hijos le habían dado a él un rato antes.

—¿Cómo te gustaría que te pagara?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: VOLVÍ PARA COBRAR CADA LÁGRIMA