Entrar Via

A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste romance Capítulo 145

Sin embargo, pronto cerró los ojos y respiró hondo para calmarse.

No había venido a pelear con ella.

Además, aunque ella y Ronan tuvieran la relación más cercana del mundo, seguía siendo su esposa; se habían casado, tenían el acta de matrimonio, eso era un hecho innegable.

Solo estaba molesta por lo del hijo.

Cuando se le pasara el enojo, seguro lo lamentaría.

Con ese pensamiento, Fermín se sintió mucho más tranquilo. Dejó el libro a un lado sin cuidado y dijo:

—Haz de comer, hoy voy a cenar aquí.

Macarena se quedó perpleja.

—¿Por qué?

Él tenía una mansión enorme a la que podía ir, podía estar con Abril, ¿y aun así venía a exigirle que cocinara?

Fermín, tan impasible como siempre, respondió:

—¿Por qué qué? Eres mi esposa, ¿qué tiene de raro que me cocines?

Así que era eso.

Macarena miró el calendario colgado en la pared.

Faltaba todavía una semana para que pudiera obtener el acta de divorcio.

Por ahora, seguía siendo su esposa, al menos en el papel.

Aunque, la verdad, ella ya no quería ese rol.

—Mejor dile a Abril que cocine. Seguro te gustan más sus platillos —comentó Macarena.

Fermín escuchó el matiz celoso en sus palabras y toda la tensión que había sentido se le esfumó de repente.

Sonrió con una mezcla de resignación y ternura.

—Pero hoy quiero comer lo que tú prepares.

Antes, Macarena habría sentido una alegría inmensa al escuchar eso.

Durante los cinco años de matrimonio, incontables veces había preparado la comida y lo había esperado.

Sin embargo, casi siempre él se quedaba con Abril, y ella se pasaba las noches viendo cómo la comida se enfriaba y tenía que recalentarla una y otra vez.

Con el tiempo, su corazón también se fue apagando.

Al ver que Fermín no hacía el menor intento por marcharse, Macarena supo que no valía la pena discutir. Conocía perfectamente su carácter, y sabía que jamás haría caso a sus palabras.

Además, ella también tenía hambre y no quería gastar más fuerzas peleando.

Era solo una comida. Con él ahí o no, al final no hacía ninguna diferencia.

Macarena fue a la cocina y preparó dos platillos sencillos sin carne, solo verduras.

Capítulo 145 1

Capítulo 145 2

Capítulo 145 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste