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A Ella la Salvaste, a Mí Me Perdiste romance Capítulo 215

Ernesto ya llevaba tiempo considerando contarle a Fermín la verdad sobre el accidente de carro.

Antes, Eduardo lo había amenazado para que no dijera nada, y él había estado dudando todo este tiempo.

No solo era por su propia carrera, sino también por lo que Eduardo le había dicho: Fermín no quería a Macarena, así que, aunque se enterara de la noticia, solo iba a complicar más las cosas.

Como asistente personal, lo que debía hacer era ayudar al señor Gómez a cargar con sus problemas, no sumar preocupaciones innecesarias.

Antes, incluso pensó que ocultar la verdad era una especie de mentira piadosa.

Pero aquel día, cuando vio a Macarena sola, sosteniendo sus papeles para tramitar el divorcio, su figura pequeña y solitaria alejándose, empezó a dudar.

Si él no decía nada, la tristeza de Macarena quedaría para siempre oculta y probablemente Fermín jamás la descubriría.

Aunque el divorcio ya era algo decidido, sentía que, al menos, había cosas que Fermín tenía derecho a saber.

Había planeado contárselo hoy, pero Fermín no había parado de ir de un lado a otro con los preparativos del cumpleaños de la abuela y nunca encontró el momento.

Ahora, al escuchar que Fermín sacaba el tema, Ernesto ya no quiso ocultar nada y soltó:

—La vez pasada, cuando la señorita Cordero tuvo su accidente, el otro carro involucrado fue el de la señorita Molina. La señorita Molina perdió a su bebé por ese mismo accidente.

...

En el hospital, Eduardo acababa de regresar de la fiesta de cumpleaños de la abuela. Con la cara larga, se preparó para otro turno nocturno.

Sin mucho que hacer, decidió invitar a unos cuantos amigos.

Después de la fiesta, algunos ya habían deducido que la abuela había otorgado acciones a Macarena para obligar a Fermín a casarse de nuevo con ella.

Así que, en los pasillos, ya había quien organizaba apuestas: ¿Cedería Fermín ante la tentación del dinero y se volvería a casar con Macarena, o se mantendría firme y escogería a Abril?

En la sala de descanso del hospital, un grupo de amigos de Eduardo también organizó su propio juego de apuestas: ¿Fermín volvería a buscar a Macarena o simplemente la presionaría para que devolviera las acciones?

—A Fermín le costó un mundo quitarse de encima a Macarena, ¿cómo crees que va a regresar con ella? Además, Fermín la trata como si fuera una mascota obediente. ¿Para qué esforzarse? Con un par de trucos, la tiene comiendo de su mano.

—Yo también lo veo así. Todos sabemos que Macarena hace lo que él dice. Por intentar recuperarlo, apuesto que mañana mismo regresa las acciones sin que Fermín tenga que pedirlo.

—No lo creo tan fácil. Estamos hablando de la mitad de las acciones de la familia Gómez. ¿Tú crees que Macarena va a soltar eso tan sencillo?

—Antes decía que amaba a Fermín y no al dinero. Capaz que lo que pasa es que cree que no le han ofrecido lo suficiente.

—Si fuera lista, ya habría devuelto las acciones. Porque para recibirlas, hay que tener el valor de quedárselas.

—La familia Gómez tiene recursos de sobra. Si quieren recuperar las acciones, tienen mil maneras de hacerlo. Capaz que apenas fallezca la abuela, Macarena ya no pueda conservarlas e incluso terminen vengándose de ella.

...

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