C154 - RODEADO DE ENEMIGOS
VILLA PRIVADA - ITALIA
Isabelle Deveraux estaba rodeada de rosales perfectamente podados, con una vista al lago que brillaba bajo la luz del sol. Llevaba un vestido de seda blanco, el cabello recogido en un moño elegante y en sus manos, una taza de té de porcelana china.
Frente a ella, sentada en otra silla de hierro forjado, había una mujer.
Cabello castaño oscuro, vestido negro que se ajustaba a su figura y una sonrisa fría en los labios.
Valeria Expósito.
Ella bebió su té con elegancia, Isabelle la miró exigiendo respuestas.
—Dime qué tienes.
Valeria bajó la taza y la dejó en el platillo con un sonido suave.
—Ian se reunió en secreto con Elías en el muelle 47. Están planeando algo.
Isabelle alzó una ceja.
—¿Cómo lo sabes?
—Tengo acceso al sistema de seguridad del edificio de Moretti Corporation. Ian usa su teléfono personal para todo y yo tengo un software de rastreo instalado en su vehículo. Cuando salió de la oficina, lo seguí, discretamente, tomé fotos y grabé audio desde la distancia con un micrófono direccional. No pude escuchar todo, pero sí lo suficiente.
Isabelle sonrió, satisfecha.
—Bien. Muy bien.
Valeria sacó su teléfono, deslizó el dedo por la pantalla y le mostró una foto a Isabelle.
Ian golpeando a Elias en el almacén.
Isabelle rio.
—Ese idiota, siempre fue débil. Siempre necesitó que alguien más limpiara sus desastres.
Quitó la vista y miró a Valeria, con ojos calculadores.
—Pero esto es perfecto, si Ian está trabajando con Elias, significa que mi hijo le contó algo, algo que Ian no debería saber.
Valeria asintió.
—¿Qué quieres que haga?

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