Entrar Via

Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 1009

Leonor Muñoz miró a Amaya Ibarra con una expresión difícil de descifrar.

—Amaya, lo siento mucho. No quería interrumpir la comida familiar.

Amaya abrió la pequeña puerta del jardín y se acercó a ella, con una mirada serena.

—No es ninguna interrupción. Nos reunimos con frecuencia.

—¿Ya comiste? Si no te importa, quédate a probar la carne asada. Contratamos a este parrillero de un buen restaurante, cocina bastante bien.

Al ver a Amaya tan amable y cordial, Leonor se sintió abrumada.

—No creo que sea conveniente. Es una reunión familiar, no quiero molestar.

A pesar de sus palabras, los ojos de Leonor no podían apartarse de la pequeña Reni.

Después de todo, era su sobrina, sangre de su sangre. Ver lo bien cuidada, inteligente y adorable que estaba, despertó en Leonor el deseo de acercarse y abrazarla un momento.

Sin embargo, Amaya ya estaba casada con Romeo Ortega; sus familias ahora estaban separadas y había demasiadas fricciones en el pasado...

Convencida de que no era apropiado, Leonor decidió entregarle a Amaya la bolsa que llevaba.

—No voy a entrar. Estas son las colecciones de broches y aretes que reuní durante años. Quiero que sean mi regalo para Reni por su segundo cumpleaños.

Amaya tomó la bolsa. Era pesada, y por las cajas se notaba que había muchas piezas dentro.

Amaya recordaba que Leonor sentía una verdadera pasión por esos accesorios y que su colección no era para nada pequeña.

Antes, cuidaba de esas joyas como si fueran su propia vida. ¿Por qué de repente quería dárselas todas a Reni?

Era un obsequio de un valor incalculable; Leonor había gastado gran parte de sus ahorros de años en todo eso.

—Esto... es demasiado valioso.

—Reni es muy pequeña, no le darán ningún uso por ahora. Mejor consérvalas.

Amaya intentó devolverle la bolsa de inmediato.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós a la Esposa Perfecta