Entre sueños, Mateo alcanzó a escuchar a su abuela mencionar a Jimena Sosa. Medio dormido, abrió su boquita y balbuceó:
—Sí... la Tía Jime es buena... yo quiero que la Tía Jime sea mi mamá...
Viviana sonrió, y con su mano delicadamente cuidada acarició la frente de Mateo.
—Ya ves, a Mateo también le gusta ella.
—Mamá... —la voz de Enzo denotaba un cansancio absoluto—. ¿Cómo puedes decir algo así? Te lo repito, Jimena es solo mi alumna y mi subordinada, no hay nada indebido entre nosotros.
—Hermano, ¿cuándo vas a aceptar lo que realmente sientes? —Valentina no pudo evitar intervenir—. Si de verdad vieras a Jimena solo como una alumna, ¿te habrías prestado para fingir una boda con ella?
—Solo le estaba haciendo un favor —la corrigió Enzo de inmediato.
Valentina torció la boca.
—Jamás había escuchado de un profesor que para ayudar a su alumna, se ofrezca a fingir una boda. Y no solo fuiste tú, arrastraste a tu madre y a tu hijo. Francamente, si yo fuera Gabriela, también estaría furiosa.
—Tú... —Enzo se quedó sin palabras al escuchar a su propia hermana, incapaz de encontrar una forma de rebatirla.
Valentina continuó:
—Además, la manera en la que cuidas a Jimena a diario ha sobrepasado hace mucho tiempo el trato normal entre jefe y empleada. ¿De verdad no te has dado cuenta?
—Eso es porque Jimena ha sufrido demasiado, ella... —Enzo quería decir que la familia de Jimena era un desastre y que ella había tenido que luchar con uñas y dientes para llegar a donde estaba. A pesar de eso, sus propios padres casi la obligaron a casarse con un miserable que no estaba a su altura en ningún sentido.
*Jimena es como una flor que crece en medio del lodo, alguien que ha tenido que esforzarse el doble que cualquier persona normal solo para ver un rayo de sol.*
Pero Valentina no le dio la oportunidad de seguir hablando.
—Hay mucha gente que sufre en este mundo. ¡Gabriela es huérfana! ¿No crees que su vida es mucho más triste?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera