Entrar Via

BESO POR CONTRATO romance Capítulo 12

—¿Crees que con esto acabemos con ellas de una vez por todas?

Lucía verificó los datos en su computadora.

—Al menos las dejaremos contra las cuerdas.

—Tenemos todo el tiempo del mundo, vamos a jugar con ellas poco a poco.

—Una vez terminado el tema laboral, Julieta no pudo evitar preguntar por lo ocurrido la noche anterior—. A ver, adicta al trabajo, ¿la cadenita de anoche sirvió para que avanzaras con tu guapísimo esposo?

Lucía se quedó paralizada con las manos sobre el teclado. Se le había olvidado por completo lo de la cadena; anoche estaba tan concentrada en explicar lo del gigoló que al parecer no la bajó del coche.

Ya valió.

La había dejado en el carro de Rodrigo.

«Seguro Rodrigo no se pone a husmear en mis cosas sin permiso. Además, dudo mucho que sepa para qué sirve una cadena para el pecho; pensará que es un collar normal», se consoló Lucía, sintiéndose un poco más tranquila.

Julieta sonrió con picardía y se inclinó hacia ella.

—A ver, déjame checar... ¿Traes marcas en el cuello?

A Lucía se le enrojecieron las orejas.

—Ay, por favor... Rodrigo y yo nos fuimos cada quien a su casa.

Julieta soltó un suspiro decepcionado.

—Qué lástima, ¿cuándo vas a estrenar esa chulada de accesorio?

Lucía la miró de reojo.

—Directora Zamora, ya se le hace tarde.

—Sí, sí. —Julieta levantó la barbilla, adoptando una pose autoritaria—. Bueno, Lucía, ponte a trabajar. Si la jefa está contenta, a lo mejor te suben el sueldo.

Alguien tocó a la puerta.

Julieta y Lucía intercambiaron una sonrisa cómplice y susurraron:

—Ahí viene el lobo.

Natalia entró con una taza de café.

—Jefa, alguien de la otra empresa me comentó que dejó su cuaderno de diseño en la sala de juntas.

Lucía frunció el ceño, fingiendo preocupación.

—¿Alguien entró a la sala?

—No creo —respondió Natalia.

Julieta fingió estar furiosa, mirándola con dureza y alzando la voz:

—Lucía, sabes perfectamente lo importante que es la nueva colección para nosotros. Si llega a haber algún problema por tu culpa, no te la vas a acabar.

Lucía le siguió el juego y bajó la mirada.

—Lo entiendo, directora Zamora. Fue un descuido de mi parte.

—Más te vale rezar para que no haya pasado a mayores —la regañó Julieta.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: BESO POR CONTRATO