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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1826

Ceci percibió de inmediato que su oferta era completamente sincera.

—¿Cuándo es la primera grabación? Déjeme revisar si tiene tiempo de venir a Viento Claro.

Sabía que Josefina daría brincos de emoción al enterarse.

Y era obvio que a Josefina no le interesaban los concursantes guapos, sino ver de cerca a su ídolo, Lorenzo.

—Es este sábado, será un programa en vivo, así que valdrá la pena verlo —aseguró Lorenzo.

Al ser en directo, la emoción estaba garantizada, pues no habría espacio para ediciones ni arreglos de audio.

Cada concursante tendría que demostrar su verdadero talento en el escenario.

Más adelante, cuando los capítulos fueran grabados, los trucos y ediciones estarían a la orden del día.

Solo las presentaciones principales se emitirían en tiempo real.

Cuando Ceci le contó a Josefina, esta casi pega un grito al cielo de la alegría.

Al mismo tiempo, Sandra dijo que ella también se apuntaba.

A Josefina no le resultaba fácil viajar a Viento Claro, pero el deseo de ver a su ídolo la impulsó a comprar los boletos de avión.

Perfecto, así todas podrían reunirse ese fin de semana.

A Ceci le pareció una excelente idea y les prometió que haría todo lo posible por desocupar su agenda.

Ceci acababa de recordar todo este asunto gracias al comentario de Aurora.

Aprovechando, le preguntó a Aurora si le gustaría acompañarlas.

—No, paso —respondió Aurora sin titubear—. Si voy, Blas va a jurar que estoy ahí para echarle porras a él.

Ya se había dado cuenta de las dobles intenciones del chico.

Y para colmo, había notado que desde que conoció a Ceci, se le iban los ojos detrás de ella.

Blas seguro se creía el galán del año, pensando que podía jugar con las dos al mismo tiempo.

Pobre iluso. Aurora no era ninguna ingenua, y mucho menos Ceci, que ya estaba comprometida y los demás hombres le daban absolutamente igual.

—Qué alivio —Aurora sonrió, de verdad contenta.

—Por cierto, sobre lo que sospechábamos... —dudó un instante—. No tuve oportunidad de decírselo a Yonatan, y ahora resulta que Blas se lanzó de lleno a la televisión.

Ya no competían en el mismo terreno.

Además, cuando Yonatan heredara la fortuna de su familia, estaría a años luz de un aspirante a famosillo como Blas.

Ante esa nueva realidad, Aurora se preguntaba si valía la pena revelar sus sospechas.

Pero Ceci le dejó claro que no tenía por qué darle más vueltas al asunto.

—No te preocupes por eso, yo misma se lo solté en la cara a la abuela Leire.

—Ella se va a encargar de mandar a investigar al tal Blas.

—Y si resulta que él tuvo la culpa del accidente de Yonatan, no se lo va a perdonar nunca.

Que a la señora le gustara la caridad no significaba que le temblaría el pulso para destruirlo.

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