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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 363

—¡Joven Villegas, señorita Peralta, señorita Amaya, no pueden pasar al patio interior!

Un mesero los vio y corrió a detenerlos.

El grupo de clientes estaba formado por tres personas: un hombre y dos mujeres. Las chicas se habían vestido con esmero para ir a comer a La Belle Cuisine ese día, y con sus capas de piel se veían muy elegantes. El hombre, en cambio, llevaba solo una chamarra y no destacaba mucho.

Sin embargo, todos eran clientes habituales de La Belle Cuisine y el mesero los reconoció.

—¿Cómo que no se puede entrar? Si acabamos de ver que entraron dos personas —reclamó la señorita Peralta.

A Daniela Peralta le encantaba la cultura antigua y sentía fascinación por la arquitectura de La Belle Cuisine. Pensó que, por ser el primer día de apertura tras las fiestas, habían abierto el patio interior para que el público lo visitara.

¿Quién iba a decir que, tras correr emocionada con sus amigos, la detendrían en la entrada?

—Es que... —el mesero no sabía qué estaba pasando; esa puerta se había abierto de repente hoy.

Por suerte, el encargado llegó a tiempo para auxiliarlo.

—Esa es la dueña de La Belle Cuisine.

Daniela se quedó atónita.

—¿La Belle Cuisine tiene dueña? ¿No es su jefa la dueña de todo esto?

No entendía nada.

—Nuestra jefa es dueña del restaurante La Belle Cuisine, pero no de toda la propiedad —explicó el encargado—.

Ante la explicación, Daniela comprendió de golpe.

—¿Quieres decir que el patio exterior y el interior están separados, y que el dueño del patio interior es otra persona?

—Exacto. La casona siempre ha tenido dueño, por eso el patio interior permanece cerrado. Nuestra jefa tiene una amistad con los propietarios y por eso pudo rentar el patio delantero para abrir el restaurante.

Como la señorita Márquez no había dicho que aquello fuera un secreto, el encargado lo explicó con naturalidad.

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