¿O tal vez Ismael no lo hacía público porque le importaba este grupo de fans?
Estos fanáticos empedernidos todavía albergaban esa descabellada esperanza, sintiendo que Ismael debería darles más valor a ellos como fans que a sus propios amigos y familiares.
Deseaban que él hiciera de su mundo el centro de todo.
¿Pero cómo iba a ser eso posible?
Tan pronto llegó Ismael, su rostro denotaba una profunda frialdad.
—¿Qué están haciendo?
—¿Están alterando el orden público?
Con solo dos frases, logró que ese grupo de fanáticos enardecidos pareciera un grupo de niños regañados.
Todo por el miedo a decepcionar a su ídolo.
El ídolo hizo dos preguntas en tono neutral y no dijo una sola palabra más. Todos se miraron entre sí, sin saber qué hacer a continuación.
Sin embargo, la culpa solo duró un segundo.
Pronto todos recordaron lo que Ismael había hecho.
—Ismael, ¿por qué fuiste a Limbovida?
En cuanto una persona abrió la boca, el resto no pudo contenerse.
—Mi viaje a Limbovida es un asunto privado, no tengo por qué rendirles cuentas a ustedes, ¿o sí?
La expresión fría de Ismael resultaba bastante intimidante, y alguien ya había estado tomando fotos a escondidas.
Sin embargo, sin el consentimiento de Ismael, esas fotos no circularían por ninguna parte.
¿Qué medio de comunicación se atrevería a faltarle al respeto?
Los fans siempre habían visto el lado amable de Ismael, así que recibir un trato tan gélido de repente los dejó bastante consternados.
Aun así, alguien tuvo el atrevimiento de hablar:
—Ismael, no queremos meternos en tu vida privada, pero al fin y al cabo eres una figura pública. Si los fans queremos saber a dónde vas, es porque te queremos.
—Te queremos tanto, ¿acaso no puedes siquiera ser honesto con nosotros?
—Incluso usaste tu jet privado para mandar de regreso a las estrellas del reality. ¿Qué pasa si esos ladrones que escaparon buscan vengarse de ti?

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