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Clímax de oficina romance Capítulo 68

Hacia un sol precioso, Catrina gozaba de una buena tarde en la piscina junto con su familia. Elisa se encontraba dentro de la pileta con Ivone mientras que la niñera preparaba limonadas para todos.

Dorian, por supuesto se encontraba bajo la sombra tumbado sobre una cama individual plegable, llevaba gafas oscuras, por ende, no se podía apreciar si estaba despierto o dormido.

Ella sonríe y niega, luego vuelve la vista hacia el agua para ver a su hermana jugar con la niña. Había pasado casi 6 meses desde el problema que hubo con aquella disque socia de Dorian, desde entonces, las cosas entre ellos mejoro significativamente.

Desde luego que Dorian no dejaría una oportunidad de expandir su negocio por nada, él tenía un as bajo la manga, otro posible y productivo socio se contacto con él para ofrecerle una mejor oferta que Luna.

Por supuesto que después de estudiar bien la oferta no dudo en aceptar y cerrar el trato en cuanto se pudo.

Aunque tuviera mucho trabajo, nunca la descuidaba, y hasta habían viajado juntos a Europa. En eso la niñera llega con las bebidas, Catrina estaba muerta de la sed.

Al darle un sorbo a su bebida, siente unas manos deslizarse por sus descubiertos hombros.

—Hace mucho calor.

Dorian besa su mejilla para luego tomar un vaso para refrescarse también, al final no estaba tan dormido como pensaba.

Ella y Dorian terminaron conversando lo de la boda y decidieron que un papel no significa nada, ellos se amaban y eso era lo que importaba, ella era su esposa y él era su esposo y nada podía cambiar ese hecho aun cuando no hubiera algo firmado de por medio.

Sus vidas no cambiarían por no firmar aquel documento.

Ella observa como él vuelve a la cama para acomodarse en la misma, seguía siendo el mismo frio e insípido de siempre, pero con la diferencia que ella conocía bien sus sentimientos para con ella y con eso le bastaba.

—Vamos Catrina ven al agua, allí solo conseguirás rostizarte—su hermana la anima, pero ella solo sonríe.

La niñera termino hundiéndose en el agua también, la verdad es que, aunque el clima era muy bueno, el calor no era tan agradable.

La castaña se anima y termina por despojarse del vestido.

Pero sin que ella se diera cuenta, Dorian no le quitaba los ojos de encima a ese hermoso cuerpo de su mujer, cuando se despojo del vestido capto su atención. Entona un poco la mirada y la ve hundirse en el agua cristalina.

La verdad es que ver a Catrina en el agua lo anima a seguirla así que se pone en pie y conduce sus pasos a la pileta.

—¡vaya! Otro más que el calor lo obligo a entrar en el agua.

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