Por la tarde, el auto de César ya esperaba frente a la entrada principal del instituto con mucha anticipación. Envió un mensaje de texto, guardó el celular y dirigió su mirada a través de la ventanilla. Aún no aparecía Celia, pero sí divisó a Nicolás.
Estaba a punto de bajar cuando vio a una joven alcanzar a Nicolás con emoción. Al fijarse bien, entrecerró los ojos. Parecía que le tocaba presenciar los enredos amorosos de una de sus familiares...
—Señor, es la señorita Lía, ¿no? —preguntó el chofer, volviéndose hacia atrás.
César retiró la mirada y, con cierta resignación, se frotó el puente de la nariz. Él había enviado a Lía a Ficus para que estorbara entre Nicolás y Celia, pero nunca imaginó que la misión terminaría con ella buscando pareja...
Lía no se había percatado de la presencia de César. Estaba demasiado concentrada en su charla con Nicolás, hasta que este se detuvo y clavó la mirada al frente. Curiosa, ella también se volvió.
César bajó del vehículo sin ninguna prisa. Lía, tras unos segundos de estupor, iba a fingir no haberlo visto, pero Nicolás habló primero:
—Así que, ya no se esconde tras una máscara.
César sonrió con parsimonia.
—Dado que mi identidad ya es de dominio público, no tiene sentido seguir ocultándola.
—Fingió su muerte para engañar a todos y luego se refugió en Ficus como hijo adoptivo de los Zamora. Visto ahora, era el plan perfecto —comentó Nicolás.
—Vaya, ¿escuché un elogio del señor Gómez?
Ambos se enfrentaron, sus presencias eran igualmente imponentes. El aire a su alrededor parecía espesarse debido a una tensión silenciosa. Lía, atrapada en medio, miraba a uno y al otro sin saber a quién intentar calmar primero.
Cuando Celia salió, se topó de frente con la escena. Se sintió desconcertada por un instante y luego miró a Lía. Esta, al verla, sintió que encontraba un salvavidas y le gritó:
—¡Celi!
Corrió hacia ella, se refugió a su lado y le susurró:
—Haz algo con César...
Celia, resignada, se acercó a los dos hombres.
—Por cómo se miran, parece que están a punto de irse a los golpes.
César sonrió y, con una expresión mucho más suave, le respondió:
—Claro que no. Soy un ciudadano ejemplar.



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Porque no me aparece el capítulo 441. Ya leí hasta el 440....
Dónde están los capítulos del 576 al 586 Por qué no aparecen...
Que paso con los capitulos 576 hasta el 586 que no salen?? Esta historia está más larga que un día con hambre....
Ya me imaginaba está cagad por eso lo adelante hasta este capítulo y ya me largo....
Me voy a saltar al menos 10 capítulos ya sabemos que él es un idiota y ella es una masoquista, solo falta por ver cuánto va a seguir soportando y yo no soy de soportar así que si esto se extiende tanto lo iré saltando de 10 en 10 hasta que ella por fin se deje de él y si no de han dejado luego de 100 capítulos lo dejo, ya me cansé....
Está mujer es en definitiva estúpida, me indigna la forma en la que se seja manipular y pisotear por todo el mundo, si veo que a media novela que tiene pinta de quedarse son la basura del marido la dejo, no sirvo para leer basura....
En qué capitulo deja de ser una estúpida y se divorcia de una vez por todas de esa basura de tipo? Y se aleja de la peste de la familia porque está bien quedada está mujer....
Booktrik! también estás abusando de lo lectores colocando novelas incompletas ya que no siguen actualizando???? Qué pasa? Por qué hacer sufrir a tus fieles lectores?...
Ya no hay más capitulos nuevos?...
575, leído..... cuando hay mas capitulos...