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Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 679

—¡Estoy seguro! —afirmó Julián.

Celia sonrió, sin decir nada. Entre más enigmática era su expresión, más pánico sentía Julián. Al ver que Tomás se acercaba con una cuerda gruesa en la mano, se le doblaron las piernas, se desplomó en el suelo y gritó, llorando:

—¡A la una y media! ¡Fue a la una y media! ¡A esa hora me separé de él!

Tomás azotó la cuerda contra el suelo, produciendo un sonido seco que le causó escalofríos a Julián.

—Hombre, ¿nos estás tomando el pelo? Primero dices que a la una, luego que a la una y media. Si no dices la verdad, te voy a amarrar y luego tirarte al agua para que pases un buen rato.

Julián temblaba de pies a cabeza por el susto, se postró en el suelo y comenzó a golpear su frente contra la tierra. Poco después, su frente ya estaba cubierta de polvo.

—¡No estoy mintiendo! Hace un momento me confundí con la hora. ¡De verdad fue a la una y media!

Celia sonrió con indiferencia.

—La hora en la que llegaste a tu departamento fue a las dos de la mañana. Parece que el trayecto hacia tu casa tardó mucho tiempo.

—Sí... —respondió él, encogiéndose de miedo.

—Sin embargo, la hora de registro en el hotel que hizo la muchacha llamada Anita fue a las doce de la noche. Carlos se retiró del local de comida a las once y media. Si él se hubiera separado de ti a esa hora, significaría que debería llegar al hotel a la una.

Celia caminó hasta quedar detrás de él para continuar:

—El local donde cenaron no está en las afueras de la ciudad. De hecho, está cerca de su empresa, por lo que un taxi tardaría unos diez minutos en llegar al hotel. ¿Y me dices que Carlos se separó de ti a la una y media? Qué extraño. No se dirigían a las afueras, ¿adónde fue a parar esta hora de diferencia?

Julián palideció y las palmas de sus manos se llenaron de un sudor pegajoso. Cuando una persona miente, necesita inventar incontables mentiras para intentar cuadrar su historia. Julián creyó que podía alterar los horarios a su antojo, pero, una mentira seguía siendo una mentira, y él mismo había olvidado la existencia de esa enorme contradicción.

—Yo...

—Julián, aunque no sé por qué decidiste traicionar a Carlos, si me dices la verdad, no te voy a causar demasiados problemas.

Celia se detuvo de nuevo frente a él, mirándolo desde arriba con frialdad.

—Pero si prefieres ocultar las cosas, sin importar si fue idea tuya o de la persona que está detrás de ti, te aseguro que la vas a pasar muy mal antes de que resolvamos todo.

Apenas terminó de hablar, Tomás le hizo una seña al chofer para que sujetara a Julián. Acto seguido, se acercó para comenzar a enredar la cuerda alrededor de su cuerpo, suspiró mientras lo amarraba.

Capítulo 679 1

Capítulo 679 2

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