Entrar Via

Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 688

Dos días después, Anita se retractó de su declaración inicial en la comisaría y entregó de forma voluntaria el historial de sus conversaciones con Julián. El oficial encargado del caso revisó minuciosamente el material y clavó la mirada en la muchacha.

—¿Por qué no habías entregado esto antes? ¿No sabes que declarar en falso también constituye un delito?

Anita apretó la correa de su mochila con fuerza y se limitó a guardar silencio.

—Dado que eres muy joven y que te presentaste a aportar las pruebas por voluntad propia, por esta vez solo te haremos una advertencia de gravedad. Que no se vuelva a repetir. Ahora, haz que venga tu madre de inmediato.

La madre de Anita recibió la llamada de las autoridades y llegó a la delegación hecha una furia. En cuanto vio a Anita en la sala, la señaló con el dedo de forma acusadora.

—¡Eres una descarada! ¡Y yo que de verdad creía que te habían…!

—Señora, por favor, cálmese. Hablemos con calma. —Intervino el oficial.

—¿Y qué quiere que hable? ¡Mi hija resultó ser una mentirosa profesional! ¡Se citó en un hotel con un completo desconocido de internet! Si la gente se entera de esto, ¡voy a ser el hazmerreír de todos!

La madre de Anita estaba visiblemente alterada. Antes, ya le parecía una tremenda humillación cuando se enteró de que su hija había estado involucrada en una agresión. Y ahora, al darse cuenta de que el culpable no era Carlos, la hacían perder el tiempo regresando a la comisaría. Si los vecinos se enteraban de los pormenores, jamás podría volver mirarlos a la cara.

Anita no pronunció una sola palabra. Parecía haber bloqueado por completo los gritos de su madre y la magnitud de su enfado. Una oficial se sentó frente a Anita y le preguntó con paciencia:

—¿Podrías contarnos detalladamente qué fue lo que pasó esa noche? No te preocupes. Estamos aquí para ayudarte y protegerte.

Anita asintió suavemente con la cabeza.

***

En cuanto Tomás se enteró de que Anita se había retractado en la delegación, fue de inmediato a poner al tanto a Celia. Sin embargo, al relatarle la violenta reacción de la madre, Celia vaciló por un breve segundo.

—No llegó a golpearla, ¿verdad?

—Tuvo toda la intención de hacerlo, pero los oficiales intervinieron a tiempo para impedirlo. Esa mujer, que jamás se ha ocupado de su hija en la vida, ahora le echa toda la culpa y la tacha de ser una indecente —explicó Tomás. Aunque no había presenciado la escena en persona, el simple hecho de escuchar los detalles le dolía el corazón.

Celia se volvió hacia él con determinación.

Capítulo 688 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró