Tras recibir la orden, el mayordomo salió de la residencia para recibir a Alfredo. Se plantó al lado de la ventanilla del auto de Alfredo y le respondió con respeto:
—Señor Suárez, la señorita hoy no se encuentra bien de salud. Acaba de tomar su medicamento y ya se fue a descansar. Por el momento no puede recibirlo. ¿Le molestaría pasar a la sala de estar a esperar un momento?
Alfredo, con el semblante sombrío, ni siquiera miró al mayordomo. Su tono de voz destilaba un profundo sarcasmo.
—Vaya, qué coincidencia. Con todo el revuelo de hoy, ¿ella se encuentra enferma en este preciso momento?
El mayordomo no se atrevió a emitir réplica alguna ante el comentario. Se limitó a mantener una sonrisa cortés.
—Señor, disculpe, no tengo forma de saberlo.
Alfredo sonrió con desprecio.
—Entonces, dime, ¿será capaz de asistir a nuestra fiesta de compromiso? —preguntó con una expresión siniestra.
—Claro —respondió el mayordomo con rotundidad.
Alfredo subió la ventanilla del auto mientras soltaba una última frase:
—Más le vale que sea así.
En cuanto el cristal se cerró, la falsa sonrisa que fingía se desvaneció. En el interior del auto quedó un silencio sepulcral.
El chofer lo observó a través del espejo retrovisor antes de preguntar con cautela:
—Señor, ¿y qué haremos con lo de Alicia?
—Esa infeliz de Rocío tuvo la maldita osadía de meterse conmigo… El mismo día del compromiso, ajustaré algunas cuentas pendientes con los Herrera. —Alfredo cerró los ojos, rechinando los dientes por la furia.
Él había mantenido a Alicia bajo su control por una razón específica. O, para ser más exactos, por un objetivo personal. La muerte de Alicia no le causó ningún dolor, pero sí le daba lástima. Era la misma sensación de frustración. Le había costado mucho encontrar a una mascota que le agradaba, a la cual estaba a punto de domesticar para hacerla suya, sin embargo, Rocío la mató antes de que pudiera apropiarse de ella…
Por eso, en cuanto sus hombres le informaron que Rocío se había presentado en el departamento de Alicia, su primera reacción había sido ir a confrontarla para interrogarla.
Haciendo un esfuerzo por contener su ira, añadió:
—Dale una buena cantidad de dinero a su padre para que la entierre con el decoro que se merece.
***


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...
Me ha gustado esta novela, pero siento que se está extendiendo demasiado, muchos problemas y no se resuelve ninguno. Ojalá no la alarguen más, y todo no se vaya a resolver en el último capítulo, como siempre....
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...
Además de lo inútil que es traiciona a la única persona que se preocupa por ella? En lugar de que el dr se enamore de la otra doctora le histeriquea, ya 🥱 aburren que se decida por uno u otro...
Siempre pasa así se saltan capítulos y uno tiene que continuar nomás y se pierde el hilo pero bueno pensé que siendo profesional medio genio sería más perspicaz pero es tan inocente ingenia idiota no sabe lo que quiere, un marido horrible y sigue detrás de él una arrastrada, sin nada de amor propio pero bueno esperemos se arme un poco más y deje de ser manipulable...
Lets go...
Me volví a quedar en el 575. el 576 no aparece...
Porque no me aparece el capítulo 441. Ya leí hasta el 440....