Capítulo 428
-Ven, brindemos porque hoy le diste una buena lección a esa tal Camila. Mi amor, eres increíble, dejaste a todos boquiabiertos.
Se sentó frente a ella y, mientras hablaba, alzó su copa.
Vanessa chocó la copa con la suya.
-Si algún día ya no quieres ser modelo, ven a mi empresa. No te vendría nada mal dedicarte a la administración.
Bianca la apuntó con el dedo índice.
-Me voy a tomar en serio esa promesa, ¿eh?
Chocaron las copas y bebieron de un trago.
El licor frío le bajó por la garganta y le recorrió el pecho, pero el ardor en el corazón no se apagó. Al contrario, pareció chocar con él y avivarse todavía más.
Sentía una presión en el pecho que la hundía.
No terminaba de entender por qué esa noche Rafael había cambiado de parecer.
Pero por más vueltas que le diera, no iba a mirar atrás.
Bianca tenía mucha resistencia al licor: por cada sorbito de Vanessa, ella se tomaba una copa.
Cuando bebía de más, se le soltaba la lengua.
Se puso a maldecir, y les echó pestes a todos los Cisneros, uno por uno. Lo hizo con un vocabulario tan sucio que no se podría ni repetir.
Cuando terminó de desahogarse, se le aligeró bastante el enojo. Le dijo con el corazón en la mano:
-¡En esa familia no hay uno solo que valga la pena! Aunque todo el mundo te dé la espalda, yo jamás lo haría.
Vanessa le sonrió con dulzura.
-Lo sé.
Al cabo de varias rondas, Bianca terminó borracha, desplomada sobre la mesa.
De vez en cuando murmuraba:
-Cabrones, no hay uno que valga la pena. Mi amor, tranquila, me tienes a mí... Yo, yo voy a estar
contigo siempre, siempre...
Aunque su voz era débil y confusa, Vanessa la escuchaba con claridad.
Esas palabras la conmovieron profundamente.
Dejó la copa, levantó a su amiga con cuidado y la llevó a la habitación para acostarla. Le acomodó la cobija, ajustó el aire acondicionado a una temperatura cómoda, apagó la luz y salió en silencio.
Se fue sola al balcón, a que le diera el viento de la noche.
Sintió que la cabeza le pesaba más de lo normal, una señal clara de que el alcohol se le había subido de golpe y con más fuerza de la que había calculado.
En el cielo oscuro, unas cuantas estrellas solitarias parpadeaban con una luz débil.
Le pareció ver a sus padres, que le sonreían con todo el cariño del mundo.
-Acepta la colaboración cuanto antes. La multa por incumplimiento, la que sea, yo la pago.
Lo dijo con una autoridad que no admitía negativa.
-De ahora en adelante, los contratos de Firax los trabajaremos junto con los tuyos.
Al otro lado de la línea, el interlocutor, emocionado, asintió una y otra vez.
-Muy bien, claro que sí, entendido, lo que usted diga, señor Cisneros.
La vez anterior le había pedido ayuda a Leonardo, pero Vanessa supo leer sus intenciones y lo rechazó.
Esta vez iba con mucho cuidado.
-Recuerda: no le menciones mi nombre, no puede enterarse.
Rafael terminó de dar las instrucciones, cortó la Ilamada y arrojó el celular sobre la mesita negra.
Se terminó la copa y se sirvió otra.
Su garganta se movió varias veces para pasar el licor.
Ese whisky le ardía en el pecho sin piedad.
A los dos días, Vanessa resolvió sin contratiempos el asunto del proveedor de partes. Al tercer día, era justo la reunión del consejo.
Empujó la puerta de la sala de juntas con toda la confianza del mundo. Ese día se decidía si, finalmente, lograría hacerse con el control oficial del grupo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....