Capítulo 561
Al ver a los policías irrumpir en el lugar, con Rafael al frente de todos, Vanessa creyó que el golpe la había hecho alucinar.
Hasta que Rafael habló:
-¿Hasta cuándo vas a seguir equivocándote?
Se lo decía a Yolanda, con una mirada decepcionada. Los demás estaban confundidos.
Quisieron huir, pero la policía y los hombres de Daniel los redujeron en un instante. Cristóbal y Bernardo se pusieron lívidos.
¡Era su fin! Bernardo fulminó a Vanessa con la mirada; la quería muerta.
Cristóbal temblaba de pies a cabeza por el dolor, con la mano apretada sobre la oreja que no dejaba de sangrar; la sangre se le escurría entre los dedos. Ya le dolía muchísimo de por sí, y al ver a tantos policías sintió que el mundo se le venía encima.
Pasada la conmoción, Yolanda rechinaba los dientes, furiosa.
-Perra, mira que te atreviste a tenderme una trampa. Te voy a matar.
Aprovechando que Vanessa estaba aturdida y mareada, Yolanda la sujetó del cuello y sacó del bolso la navaja que llevaba consigo.
-Que nadie se acerque, o la mato.
El ataque tomó desprevenida a Vanessa; Yolanda la sujetó por la espalda, con la navaja apuntándole al cuello. Bastaba con que Yolanda apretara un poco más para atravesárselo.
La transmisión en vivo seguía. Como Yolanda retenía a Vanessa, la imagen se sacudía y se llenaba de destellos bruscos.
Aunque en pantalla solo se veía a un grupo de policías y a Bernardo y Cristóbal reducidos, toda la atención estaba puesta en Rafael.
Aquel hombre apuesto y de facciones varoniles tenía ahora el gesto sombrío y una mirada que daba miedo.
-Suéltala.
Rafael miró a Yolanda y luego miró el dije que Vanessa llevaba sobre el pecho. Toda la escena quedó expuesta en la pantalla de la transmisión.
A los usuarios en línea los sobrecogió esa mirada; aun a través de la pantalla se sentía su presencia intimidante.
Los internautas estallaron.
"¡Dios mío! El señor Cisneros está guapísimo; sí que parece un CEO dominante".

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio