Capítulo 562
-Ya basta, deja de preguntar, ¿no lo ves?
Vanessa investigó la muerte de su padre y se le fue encima a la señora Cisneros.
-¿La señora Cisneros es la asesina del padre de Vanessa?
Alexis palideció; estrelló el celular contra el suelo y salió del privado.
Del otro lado, Vanessa sintió un ardor punzante en la piel. Yolanda había perdido el control un momento antes y, con un movimiento brusco, la navaja le abrió un tajo del que brotó sangre.
Los demás estaban aterrados. Pero Vanessa no tenía miedo. Cuando se le pasó el mareo, rio con burla.
-Si quieres matarme, mátame. Aunque muera, no pierdo nada, porque puedo arrastrarte conmigo al infierno. Quiero que te arrodilles ante mi padre a pedirle perdón.
-Muy bien, jentonces morimos las dos!
Yolanda alzó la navaja y se lanzó a clavársela en el cuello a Vanessa. De pronto, Rafael gritó:
-Yolanda, atrévete a hacerle daño y lo destruyo todo.
Yolanda se quedó pasmada. Volteó hacia Rafael, incrédula.
-¿Por esta mujer me amenazas?
-Es mi esposa.
La mirada de Rafael no tenía más que un brillo glacial. Yolanda lo conocía bien. Era un hombre que siempre cumplía su palabra.
-Suéltala y entrégate a la policía -ordenó Rafael.
Yolanda se negó, resistiéndose.
-¡Nunca! No voy a entregarme. Esta perra me expuso delante de todos, me dejó sin salida y, aunque muera, la voy a arrastrar conmigo a la tumba.
Al pensar en todo lo que Vanessa había hecho durante ese tiempo, Yolanda apretaba los dientes con furia.
-Si le pasa algo, no pienso quedarme de brazos cruzados.
De pronto Yolanda soltó un alarido. La navaja cayó al suelo. Rafael le torció la mano hacia atrás de un solo movimiento y el dolor la dejó sin fuerzas.
Vanessa apenas alcanzó a ver lo que pasaba cuando, un segundo después, Rafael la atrajo contra su pecho. Yolanda recogió la navaja y, sin dar tregua, como una perra rabiosa, volvió a lanzarse contra Vanessa.
Rafael giró y se interpuso de espaldas para cubrir a Vanessa. La navaja se le hundió en la espalda, la sangre se extendió por la tela y un olor metálico impregnó el aire.
Yolanda abrió los ojos de par en par, sin poder creerlo.
-Rafael, llegas a este extremo por esta mujer.
¡Estás locо!
Los policías se abalanzaron y redujeron a Yolanda.
Vanessa oía un griterío caótico, pero Rafael le cubría el oído y la mantenía a salvo entre sus brazos. Al respirar, Vanessa percibía la colonia fresca de cedro de Rafael, mezclada con un leve olor a sangre.
Levantó la cara para mirar a Rafael. Se estremeció y sintió un miedo repentino.
-Rafael, ¿qué tienes?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....