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El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael) romance Capítulo 827

—¿Confías en mí? —preguntó Rafael mientras la miraba fijamente y apenas sonreía.

—Sí, confío en ti —respondió Vanessa y asintió con firmeza. Sus ojos almendrados brillaban.

No dudó ni un instante.

—Bien, entonces no puedo decepcionar a mi esposa —dijo Rafael con una sonrisa más amplia y tierna.

Vanessa decidió confiar en él. Tomó el bolígrafo de la mesa y firmó al pie del documento con trazo firme. Era una apuesta.

Pero estaba dispuesta a correr el riesgo.

—Listo —dijo Vanessa al soltar el bolígrafo.

Sin leerlo, cerró el documento y se lo deslizó a Rafael. La determinación de Vanessa emocionó a Rafael, que no pudo ocultar su satisfacción.

—Si confías tanto en mí, tendré que dar lo mejor de mí para no decepcionarte.

—Por supuesto —respondió Vanessa, sonriente.

Después del almuerzo, Rafael la llevó de vuelta a la empresa. Al llegar a la entrada, vieron dos figuras y se detuvieron en seco.

Eran Édgar y Alexis. Édgar estaba en una silla de ruedas, mientras Alexis permanecía de pie detrás de él. Al parecer, habían ido a esperarlos. Édgar les lanzó una mirada fulminante y les gritó:

—¡Par de desalmados! Deben de estar muy satisfechos. Rafael, ¿qué ganas con que vuelvan a arrestar a tu madre?

El semblante de Rafael se endureció.

—¿Y tú qué ganas siendo tan duro con tu propio hijo?

—Si eres capaz de querer robarte las riendas de la familia y de sacrificar incluso a tus padres no mereces pertenecer a los Cisneros —respondió Édgar después de resoplar con desprecio.

—Ordenaste que me atacaran varias veces para que perdiera el control de Grupo Firax, ¿no? Rafael, eres un malagradecido.

—Me gusta ese apodo —respondió Rafael con sarcasmo.

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