Marisa no podía apartar la vista de la pantalla. En ese segundo, un frío sepulcral la invadió.
Era un frío que se le colaba por las grietas de los huesos.
La hizo temblar de pies a cabeza.
En un instante, cientos de recuerdos inundaron su mente.
Incluso recordó la primera vez que vio a Rubén.
Fue en la mansión de la familia Olmo, en el cumpleaños de él.
Por encargo de su madre Yolanda, había ido a entregarle un regalo. Ya ni siquiera recordaba las caras de las personas que la humillaron en aquella fiesta.
Pero recordaba a la perfección la mano de Rubén al tomar la bolsa del regalo.
Tenía dedos largos, elegantes.
Era hermoso.
Esa fue su primera impresión de él.
La vida era extraña. Podía olvidar lo que le había pasado días atrás, pero aquellos recuerdos antiguos brillaban con una claridad dolorosa.
¿Cómo iba a borrar el recuerdo del hombre que la deslumbró desde el primer instante?
En ese segundo, Marisa comprendió que amar profundamente nunca fue lo difícil; lo verdaderamente imposible era olvidar.
Y entonces, tras esos segundos de delirio...
El monitor mostró un cambio.
Un suspiro colectivo de alivio inundó el quirófano, rompiendo la asfixiante tensión.
La línea recta se rompió.
Comenzó a oscilar.
Nadie podía explicar cómo. Ya habían dado todos los medicamentos posibles, las compresiones nunca se detuvieron y tres descargas del desfibrilador habían fallado.
Médicamente hablando, ya habían agotado todas las opciones. Solo era cuestión de tiempo para declarar la hora de muerte.
¡Pero la maldita línea se movió!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El día que mi viudez se canceló
Mas capítulos 🥲🙏...
Mas capítulos plis 🫠...
👋🫰...
Más capítulos 🤗...
Más capítulos plis 🙏...
Está buena la trama 🫰...
Mas capítulos plis 🙏...
Me encanta esta aplicación 😊 muchas gracias por subir la novela 😊...