El atelier de Isabella Dubois en el corazón de Polanco no era una tienda, era un santuario. Paredes de color gris perla, espejos con marcos de plata envejecida y maniquíes vestidos con creaciones que parecían más arte que ropa. El aire olía a seda y a un perfume caro y exclusivo. Era el lugar donde las herederas y las celebridades venían a ser esculpidas en tela.
Mateo Estevez estaba sentado en un sofá de terciopelo, con una copa de champán en la mano que no había tocado. Frente a él, Isabella, una mujer de unos cuarenta años con un aire de perpetuo aburrimiento artístico, lo escuchaba con el ceño fruncido.
—El vestido tiene que ser una obra maestra, Isabella. Quiero que todas las miradas se vuelvan hacia ella cuando entre en el Soumaya —dijo Mateo, su tono era el de un director de orquesta dando instrucciones precisas—. Quiero que sea de seda, del verde esmeralda más profundo que puedas encontrar. Ajustado, elegante, que resalte su figura.
Isabella asintió lentamente, sus dedos tamborileando sobre un cuaderno de bocetos.
—Entiendo el concepto, Mateo. Un vestido de declaración. Lo he hecho cientos de veces. Es mi especialidad.
—Bien. Pero hay un detalle más. Un requisito técnico muy específico.
Se inclinó hacia adelante, bajando la voz. La atmósfera en la habitación cambió, volviéndose más densa, más conspirativa.
—La costura lateral, la del lado izquierdo, desde la axila hasta la cadera, debe estar hecha con un hilo defectuoso.
Isabella dejó de tamborilear. Levantó la vista, sus ojos agudos fijos en él.
—¿Disculpa?
—Un hilo de mala calidad. Uno que parezca fuerte, pero que en realidad sea frágil. Uno que se rompa con un simple tirón, o con un movimiento brusco. Un giro, un baile… un roce accidental.
La diseñadora lo miró fijamente, su rostro una máscara de incredulidad profesional.
—Mateo, eso es… imposible. Destruiría mi reputación. Si un vestido mío se deshace en público…

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra
Hasta ahora esta muy interesante...