Entre la multitud de rostros anónimos y sonrisas forzadas, había un par de ojos que no se perdían nada. Pertenecían a Bruno Díaz, conocido en el despiadado mundo de la moda mexicana simplemente como "El Halcón". Era un bloguero, pero esa palabra era una simplificación grosera. Era un francotirador de estilo, un asesino de reputaciones cuya lengua afilada y ojo crítico podían elevar a un diseñador al estrellato o hundir una colección entera con una sola publicación mordaz.
Estaba cubriendo la gala para sus historias de Instagram, no con una cámara profesional, sino con su teléfono, lo que le daba un aire de autenticidad depredadora. No le interesaban las entrevistas amables ni las poses en la alfombra roja. Buscaba la verdad que se escondía detrás de la seda y las sonrisas. Buscaba sangre.
Y acababa de olerla.
Cuando ocurrió el "accidente" del vino, El Halcón estaba al otro lado del salón. No le interesó la torpeza inicial. Los accidentes ocurrían. Pero sí le interesó la reacción de la tela. Y, sobre todo, le interesaron los susurros que comenzaron a serpentear por la sala, susurros que hablaban de calidad, textiles y marcas de lujo.
Con la discreción de un espía, se deslizó entre los grupos de invitados, su teléfono sostenido casualmente a la altura del pecho. Apuntó la cámara, no directamente a la escena, sino usando el reflejo de una vitrina de cristal para capturar el momento. Grabó un video corto, de apenas quince segundos.
Luego, se retiró a un rincón más tranquilo, cerca de una escultura de Rodin, y comenzó a componer su obra.
Subió el video a sus historias de Instagram. Sobre la imagen borrosa de Mateo huyendo y Alejandra fingiendo preocupación, escribió un texto en su característica fuente sans-serif blanca con un borde negro.
"Momento trágico en el Soumaya", comenzaba el texto. "Un exquisito Burdeos 2012 ha lanzado un ataque no provocado contra un supuesto esmoquin de Tom Ford. Mis condolencias a la familia".
Hizo una pausa, dejando que el sarcasmo se asentara. Luego, añadió el golpe mortal.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra
Hasta ahora esta muy interesante...