Entrar Via

El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 606

Grace se iluminó. Ya estaba lista para recibir a su mamá, y para sus adentros esperaba que su papá también hubiera vuelto a casa.

Riana sonrió levemente al escuchar la noticia y enseguida le indicó al personal que le preparara algo de comer a Althea.

—Parece que regresó antes de lo que esperaba.

Poco después, Althea apareció en la puerta del comedor. Llevaba un sencillo vestido azul claro que le llegaba hasta las rodillas. Llevaba el cabello suelto y bien arreglado, enmarcándole la cara. Se veía fresca, pese a que la mañana debió de haber sido ajetreada.

—Buenos días —saludó Althea.

Grace se levantó de un salto y corrió a colgarse del cuello de su mamá con un grito de emoción.

—¡Mamá!

Althea rio ante el entusiasmo de Grace. Aunque ese abrazo ya no parecía un riesgo para el embarazo, se propuso recordarle que la próxima vez no la abrazara tan de golpe.

—¿Qué tal va tu mañana, mi dulce Grace?

Grace hizo un puchero.

—Te extrañé, mamá. Ah, ¿y papi? ¿Volvió contigo?

—No —dijo Althea, acomodándole un mechón detrás de la oreja—. Papi se fue a la oficina. Tiene que ocuparse de algo.

—Qué mal. Ni siquiera pude darle los buenos días —refunfuñó Grace.

—Puedes llamarlo a la hora de almorzar, ¿está bien? —Althea besó a Grace en la coronilla y luego a Josh antes de volverse hacia Eli—. Buenos días.

—Buenos días, señora —respondió Eli en voz baja.

Althea la miró a la cara un momento.

—Hoy te ves mucho mejor.

Eli asintió apenas.

—Anoche dormí bien. Esta mañana me siento mejor.

Nathan se reclinó en la silla.

—Siéntate un momento, Althea. Ya te están preparando algo.

Althea asintió con un gesto cortés.

—Ya desayuné con Daven, papá. No creo que necesite nada más.

—No te quedes con el estómago vacío, hija —dijo Riana, preocupada.

Althea le pidió a Grace que volviera a su lugar. La niña obedeció enseguida, lo que le permitió a Althea acercarse a Riana. Se sentó junto a ella, le tomó la mano y se la apretó con cariño.

—No te preocupes, mamá. No voy a descuidar mi salud.

—Lo sé —respondió Riana con un suspiro—. Pero una madre no puede evitar preocuparse por su hija.

Althea sonrió, conmovida por sus palabras. Le apretó la mano a Riana un momento.

—Gracias.

Luego se volvió hacia Eli, que estaba sentada frente a ella.

—Me gustaría llevar a Eli a dar una vuelta.

Todos en la mesa levantaron la mirada, sobre todo Riana.

—¿Adónde? —preguntó sorprendida.

Althea se volvió hacia Eli.

O nosso preço é apenas 1/4 do de outros fornecedores

Histórico de leitura

No history.

Comentários

Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad