Entrar Via

El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 722

—¡Uf, cómo me duele la cabeza! ¿Por qué tuve que acabar la noche soportando tantos sermones de ese fastidioso de Cale?

Naomi se frotó los ojos con desgana, volvió a abrazar la almohada y se dio vuelta perezosamente en la cama. Tenía el cabello hecho un desastre; unos mechones le caían sobre la cara y mantenía los ojos entrecerrados, todavía adormilada.

La luz de la mañana se colaba por las rendijas de las grandes cortinas y bañaba la habitación con su resplandor. Sin embargo, nada de eso calmaba el enojo que todavía le daba vueltas en la cabeza.

Dejó escapar un largo suspiro. Si maldecir a Cale de algún modo la hiciera sentir mejor, llevaría rato haciéndolo. Anoche no le dio ni una sola oportunidad de ganar la discusión. Incluso la había mirado con una calma exasperante mientras le decía que debía pensar antes de hablar.

Insoportable. Solo él era así de insoportable. Y, por alguna razón, eso mismo había hecho que no dejara de pensar en él desde la noche anterior.

Despacio, se puso boca arriba y se quedó mirando el techo con la mirada perdida. Cuanto más lo pensaba, más difícil le resultaba negar una verdad.

Cale tenía razón.

Si Falcon de verdad sabía algo sobre ella, ir a buscarlo precipitadamente solo empeoraría todo. Naomi de verdad quería poner fin a todo esto, pero después de escuchar la explicación de Cale la noche anterior, por primera vez sintió miedo de enfrentarse a algo mucho más grande.

Ya no se trataba solo de la deuda que los había unido en el pasado. El problema tampoco se limitaba a la persecución obsesiva de Falcon.

Se trataba de algo distinto que ni ella misma entendía. Naomi cerró los ojos un momento. La culpa la abrumó al pensar que Lydia y Cale habían sido arrastrados a ese caos por su causa. Antes de que Naomi entrara en sus vidas, todo parecía irles bien. Eran una pareja feliz y enamorada.

—Ojalá nunca nos hubiéramos conocido —murmuró Naomi con otro largo suspiro—. Seguramente todos continuarían llevando una vida normal. Yo estaría en Berlín y ellos dos disfrutarían de su bonito matrimonio.

Naomi se levantó de la cama y caminó hacia el gran ventanal de su habitación. Descorrió las cortinas y dejó al descubierto el patio delantero de la mansión, donde ya había mucho movimiento.

El auto negro que Cale usaba habitualmente estaba estacionado afuera. Varios guardias y Vincent, el hombre que acompañaba fielmente a Cale a todas partes, rodeaban el auto.

Poco después, la puerta principal se abrió.

Cale salió primero, con un traje negro que lo hacía verse aún más imponente que de costumbre. Unos segundos después, Lydia salió tras él mientras se ajustaba el abrigo ligero sobre los hombros.

O nosso preço é apenas 1/4 do de outros fornecedores

Histórico de leitura

No history.

Comentários

Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad