Chris: “¿Ya llegaste? Si mis cálculos son correctos, debiste llegar hace dos horas. Acabo de terminar una reunión. Estoy cansado”.
Naomi leyó el mensaje mientras se terminaba el vaso de leche que el señor Smith le había preparado. El anciano insistió en que se lo tomara todo porque le parecía que había bajado de peso durante su estancia en Solaviz.
Como era de esperarse, ese comentario le valió una respuesta cortante de Cale, quien se negaba a creer que Naomi hubiera bajado de peso, dado que había comido muy bien todo el tiempo que estuvo en Solaviz. Lydia también estuvo de acuerdo con él.
—Solo tenía curiosidad por ver qué tan pendiente estaba el señor Cale de la señorita Naomi. Al final, veo que los dos se preocupan por ella. Eso me hace muy feliz —dijo con una amplia sonrisa.
Como si lo que acababa de decir no hubiera sido más que una brisa pasajera. Nada que hiciera falta tomarse en serio. A diferencia de Cale, que seguía refunfuñando.
Naomi corrió una silla y se sentó cómodamente. Un sirviente le ofreció fruta rebanada, pero ella la rechazó. Volvió a fijar la atención en el celular y escribió una respuesta.
Naomi: “Sí, llegué hace una hora. No hay trabajo en el mundo que no canse, Chris. ¿Quejarte es tu pasatiempo? Ah, quiero saber cómo está esa mujer”.
Naomi esperó un buen rato la respuesta de Chris, pero pasaron treinta minutos y él todavía no respondía.
—Carajo. —Naomi chasqueó la lengua, con la sensación de haber desperdiciado un tiempo valioso por un solo mensaje.
Aun así, sentía una gran curiosidad. Esperaba que Chris no hubiera llegado demasiado tarde para encontrar a esa mujer y asegurarse de que estuviera bien.
Como no llegaron más mensajes, Naomi terminó por dejar el celular sobre la mesa. Intentó convencerse de que lo que Chris hiciera no era asunto suyo. Sin embargo, cuanto más intentaba dejar de pensar en eso, más volvían sus pensamientos a la conversación que tuvieron esa tarde en el restaurante.
Pensaba en Felicia y en la forma en que Chris la había mirado. También en la herida en la cara de esa mujer, que a Naomi le resultó imposible pasar por alto, y en la expresión de Chris cuando vio que estaba lastimada.
Naomi chasqueó la lengua y se recostó en la silla.
Qué fastidio.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
De verdad me molesta que tengo que pagar por 5 capítulos diariamente más...
Terminen de subirla por favor...
Suban la novela completa no de cinco en cinco...