NARRADORA
¡No dejaría que le quitaran de nuevo a su mujer!
¡BAM! ¡BAM!
Drakkar comenzó a golpear las paredes encolerizado, haciendo temblar la tierra.
Se llevaba las manos a la cabeza, donde las marcas de garras creaban surcos profundos y sanguinolentos en la piel.
Parecía adolorido y atormentado por los fantasmas del pasado.
Nyx estaba perdida, ¿de dónde salió este lycan?
No conocía los detalles del emparejamiento de su hermana. Ni siquiera había tenido tiempo de hablar mucho.
—¡NYX, NECESITAMOS DETENERLO! ¡ES EL MATE DE LYRA! —de repente la voz de Valeria descendió desde las alturas, con el revuelo de cuervos.
Nyx comprendió la gravedad del asunto.
“¡Mi amor, él es bueno, debemos ayudarlo, Aidan, ayúdanos!”
Aidan estaba en negación, pero al mirar a los ojos azules suplicantes, decidió creer una vez más.
Le había costado tanto trabajo fragmentar ese poder.
Si no fuese porque estaba manchado de maldad, quizás jamás lo hubiera logrado.
Pero esta vez era más fuerte y volvía a tener algo demasiado valioso que proteger.
—¿Qué puedo hacer… mi amor?—le preguntó con seguridad.
No volvería a fallarle a su mate.
******
«¡GRROOARRR!»
El rugido de Drakkar hizo temblar cada piedra, resonó en el foso y llegó hasta la cima, uniéndose a otros gruñidos llenos de dolor y a los gritos de las hembras desesperadas.
Porque la evolución dolía y solo los más resistentes lograban subir a la cima.
El Alfa Cedrick cayó al suelo, en cuatro patas como un animal; las garras salían desde sus uñas y se clavaban en la tierra endurecida.
Su cuerpo era una amalgama de pelaje, músculos y humanidad.
Subió la cabeza con las pupilas tan rojas como la sangre.
—¡Cedrick!
—¡No se acerque a él, Reina Centuria! —Aldric le gritó pidiéndole ayuda a sus hijos y a Beof.
—¡¿Qué les está sucediendo?! —Amber, la hermana de Aidan e hija de la Reina Centuria, estaba siendo sostenida también para no acercarse a su mate.
—Están luchando por la evolución —Aldric lo dijo medio convencido.
Esto no era muy usual, pero podía ocurrir que Alfas demasiado poderosos logren avanzar a lycans.
—¡Centurias, a mí! —la Reina Centuria exclamó impetuosa, invocando un enorme lobo Alfa de llamas peligrosas que se dispersó en los destellos de un fuego ardiente.
Todas las mujeres de cabello rojo invocaron su magia, avivando la energía Centuria, tiñendo de carmín la luna oscura.
A través de la cortina de humo y fuego, tres gigantescas bestias saltaron para luchar con los lobos descontrolados que se abalanzaban a despedazar a Aldric.
La batalla comenzó.
Una donde no habría caídos, sino puros ganadores.
*****
Los hombres de invierno se encargaron de usar su magia para crear puentes que los conectaran con la otra tierra.
El ejército del Rey Alfa Cedrick se marchaba de prisa para no estorbar en esta batalla de titanes.
Diosa bendita, parecía que la noche no tendría fin.
Aron, el Druida de los hombres de invierno, dirigía a su gente fuera del peligro, pero sintió una perturbación en las alturas.
Sus pupilas se cerraron hacia el cielo, donde la niebla iba cediendo, y esa cara monstruosa había desaparecido de su continente.
Sin embargo, el agujero entre los mundos continuaba abierto, parecido a un ojo negro y sin fondo que te juzgaba desde las alturas.
Igual que los ojos del hombre que al fin descendía abrazado a la cintura de su Selenia.
Aron solo vio un destello dorado mezclado con negro que cayó como una estrella fugaz y se perdió en el fondo del barranco, donde una explosión de luz dorada opacó la oscuridad.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...