Entrar Via

El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 844

NARRADORA

Drakomir la miró intensamente, la verdad reflejada en sus pupilas lobunas.

—Más te vale cumplirlo… y ya devuélveme a mi mujer, ¿o no te basta con haberme robado a mi hija? —Zarek masculló, extendiendo la mano hacia Celine, que tenía la cara empapada en lágrimas.

Entre las hormonas y las emociones, ella sí que no disimuló nada.

—Mamita, no llores tanto, que le haces daño a la bebé… —Victoria se abrazó a sus dos padres, con los ojos más rojos de lo normal.

Tan agradecida por todo el amor que siempre le habían dado, al punto de consentirla demasiado.

Su mirada vagó a la primera fila, donde estaban Rousse y Meridiana, con una luminosa sonrisa.

Pero sus ojos se quedaron fijos en su tío del alma, que la miraba lleno de cariño.

Victoria le guiñó un ojo, como siempre le hacía, para que Quinn le guardara de sus padres el secreto de sus escapadas y travesuras.

El amable lycan sonrió y se llevó la mano al pecho, mostrándole en silencio cuánto la amaba.

Victoria había recibido solo buenos sentimientos.

Ahora continuaría de consentida y temible, pero sería el azote de ese Lord Lobo que traía loquito.

Drakomir al fin la tuvo en sus brazos y, mientras los mayores bajaban del altar, la llevó al centro, donde todas las parejas se estaban reuniendo.

Al igual que ellos, los gemelos lycans también tuvieron su momento emotivo.

*****

Simultáneamente, Valeria había caminado por el espacio entre las sillas de invitados que le correspondían a sus hijos.

Buscó con la mirada a su macho; se suponía que estaría en la primera fila esperándola, pero Aldric no se veía por ningún sitio.

Frunció un poco el ceño; sin embargo, ahora mismo tenía la misión de entregar a sus grandotes pelirrojos.

Lo que su “antena” selénica no estaba captando, era la conversación privada de su amado Rey con sus hijos.

“Cachorros, a pesar de intentar robarme a su madre por tantos años, ustedes saben lo mucho que los amo, ¿verdad?”

Magnus y Fenrir se asombraron al escuchar la voz de Aldric, y lo más extraño era el tono ronco que vibraba en las profundidades.

Como si estuviese profundamente emocionado.

“Creo que el viejo se tomó algo raro.”

“Fenrir, escucho lo que le dices a tu hermano, soy su maldito Rey. Hijo, estoy tratando de darte mi bendición, no me hagas quererte patear el trasero.”

La emotividad se fue un poco al carajo.

Aldric parecía más el hermano de sus hijos que su propio padre.

Pero sobraban las palabras cuando, a través de su vínculo, Fenrir y Magnus siempre sintieron el amor de su "viejo".

El increíble Rey Lycan.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación