Entrar Via

El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 845

NARRADORA

Valeria sintió que el tiempo había pasado demasiado rápido.

El nudo en su pecho seguía apretándose, pero tenía que aprender a dejarlos ir.

—Y yo estoy entregando mis tesoros también. Lo único que tengo, además de mi mate, así que sepan que siempre las estaré protegiendo —Hakon dijo de manera hosca.

—Estoy segura de que Hannah y Abigail encontraron protección extra y unas parejas que las aman —Anastasia, a su lado, agregó.

Su alma de madre se sentía feliz y, a la vez, compartía los mismos sentimientos de nostalgia que Valeria.

Miró con una sonrisa a sus yernos y ellos asintieron solemnes.

Incluso Fenrir sacó su escasa seriedad para este momento.

Al fin, las delicadas manos fueron estrechadas por sus gemelos.

Frío y calor, hielo y fuego, controladas por poderosa magia selénica y una estirpe fuerte de lycans.

Con cada uno dejando ir un pedacito de su corazón, al fin la ceremonia podía dar comienzo.

Las parejas avanzaron haciendo un semicírculo frente a la majestuosa mujer que presidiría las uniones.

Sobre una sección más elevada del altar, la Selenia que sobrevivió a las pruebas de la Diosa y a años de encarcelamiento, miró satisfecha la descendencia de su raza y su familia.

—Por el poder que me conceden los Dioses, hoy, bajo la bendición de la luna, reafirmaré las uniones de sus espíritus y almas…

La voz vibrante de Gabrielle resonó, haciendo que el lago lleno de personas se quedara en silencio.

Quinn la observaba con el mismo brillo en la mirada que ardió desde que la conoció.

Hermosa, inmortal, parecía que el tiempo nunca pasaba por ella.

Vestida por completo de negro, tan impresionante que podría encarnar a la misma Diosa Selene.

Agradecido de cada momento a su lado, no se arrepentía jamás de haber sido escogido por Gabrielle.

Serían ellos dos por la eternidad y él estaba feliz con ese arreglo.

No quería compartirla con nadie y se conformaba con las hermosas princesas que lo llamaban tío.

Celine tomó su mano con cariño, sentada a su lado.

Ambos lo lograron: conseguir su final feliz, y todo había sido gracias a esa increíble mujer que consideraban su reina.

Valeria también iba directo a su asiento; la ceremonia daba comienzo, pero el otro anfitrión principal no estaba en su lugar.

Se estaba hasta preocupando por Aldric.

“Mamita, ve por ese camino”, la voz de Sigrid resonó en su mente.

Valeria la miró sin comprender, pero su cabeza giró hacia la dirección que señalaba su hija.

“Pero la ceremonia…” No sabía si sentarse o escabullirse; estaba llamando la atención.

“Ve.” La mano de Sigrid acarició la suya desde su posición de sentada. “Y no te preocupes, nosotros nos hacemos cargo.”

Valeria no entendió qué implicaban esas palabras, pero decidió escapar con la mayor discreción que pudo.

Usó su poder para fundirse con las sombras y viajar en forma de un pequeño cuervo.

Sus alas surcaron la frialdad que desprendía la superficie del lago helado, como un inmenso espejo que reflejaba la felicidad de todos.

Las palabras de su madre seguían resonando, cada vez más emocionadas.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación