Si León tenía una amante a Katya le daba igual siempre y cuando fuera discreta, pero si esa "Valeria" era algo más… si era una amenaza para su matrimonio y por tanto para su dinero… tenía que saberlo.
Bien, puedes retirarte —dijo Katya.
En cuanto Rosa se fue, Katya sacó su teléfono y marcó un número que tenía guardado bajo el nombre "Seguros".
Soy Katya, necesito un trabajo rápido.
Dígame el nombre.
Valeria, no sé el apellido, pero sé que es socia de Phoenix Capital y se mueve con un tal Matteo Ross, quiero saber quién es, de dónde salió y si se está acostando con mi marido.
¿Fotos?
Si las consigues, pero sobre todo quiero saber si es peligrosa para mis intereses, León está raro, está… distraído y no voy a permitir que ninguna advenediza venga a quitarme mi puesto justo cuando las acciones están en su punto más alto.
Tendré un informe para la Gala del viernes.
—Katya colgó y miró alrededor del salón vacío—. Cuidado, León, si estás pensando en reemplazarme te vas a encontrar con una sorpresa muy desagradable.
Katya no sospechaba que la mujer a la que buscaba era la "muerta" Nuria, en su mente arrogante Nuria era historia antigua y cenizas, su miedo era una nueva modelo, una cazafortunas o una ejecutiva ambiciosa, no sabía que el enemigo no venía por su marido, sino por su cabeza.
Nuria estaba recogiendo sus cosas para volver al hotel habían pasado el día blindando el plan de la Gala, León entró en su oficina sin llamar y cerró la puerta tras de sí.
He hablado con seguridad —dijo León—. Tendremos seis hombres vestidos de civil rodeando tu mesa en la Gala y dos más vigilando a Alex en la suite del hotel.
Matteo se quedará con Alex —dijo Nuria—. No quiero que Matteo vaya a la Gala, si las cosas se ponen feas necesito saber que Alex está con alguien de total confianza que pueda sacarlo del país en un minuto.
León asintió aunque le dolía admitir que necesitaba al italiano.
Está bien, Matteo con el niño, tú y yo en la Gala.
León se acercó a ella, la atracción magnética era innegable y ahora que no había secretos (salvo para el mundo exterior), la necesidad de tocarla era abrumadora.
León le acarició la mejilla con el dorso de la mano.
Señor… tenemos un problema.
¿Qué pasa?
El investigador privado que usa su esposa habitualmente… ha empezado a hacer preguntas sobre Phoenix Capital en Zúrich.
León se tensó, Katya estaba moviendo fichas.
Bloquea la información, crea cortinas de humo, que encuentre datos falsos, que crea que Valeria es una aristócrata suiza aburrida.
Lo intentaré señor, pero Katya ha pedido un informe para la noche de la Gala.
No llegará a tiempo —sentenció León—. Para la noche de la Gala Katya tendrá problemas mucho mayores que los celos.
Colgó el teléfono y miró a la ciudad.

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