La pasión.
- “La señorita Walker está ahora en la suite del señor Smith”- le dijo el gerente, al asistente, cuando se reunió con él, en la recepción del hotel.
Al gerente no le había parecido raro que el segundo al mando, el asistente de presidencia, Fletcher Gordon, le hubiera pedido información de uno de los clientes del hotel, no era la primera vez que eso pasaba.
- “¿El señor Smith?”- preguntó el asistente rígido, con la voz roca, y baja, más Batman que nunca.
- “Si es el nombre de seguridad que le damos a nuestros clientes VIP, para cubrirlos si no quieren ser reconocidos.”- le aclaró el gerente.
- “Número de la suite, y planta.”- dijo el asistente con la voz lo más baja y ronca posible, mientras su cara, y su cuerpo, estaban totalmente rígidas.
Nada más obtener la información, el asistente subió a la suite, tocó en la puerta, y en seguida una rubia con el pelo húmedo, y en albornos, apareció ante él, Fletcher Gordon lo vio todo rojo.
- “¿Dónde está ese estúpido, maldita bruja? ¿dónde lo has metido?”- dijo el asistente caminado por toda la suite, entrando en las diferentes habitaciones, la ira aumentaba porque no encontraba nadie, llegó sospechar que, ese maldito de Smith estaba escondido en alguna parte.
- “¿O es que mi plan ha funcionado? ¿Batman esta celoso?”- murmuró para sí misma, la rubia, pero el asistente la oyó.
- “¿Esto es otro de tus malditos truco? ¿verdad? ¿maldita y desquiciante bruja?”- le dijo el asistente acercándose a ella con ira, por primera vez esa mujer le había hecho perder el control.
- “No es un truco, Batman, sólo quería que me llamaras ¿Cómo iba saber que te pondrías celoso?, si lo llegó a saber, lo hago antes.”- le dijo la rubia alejándose de él, para servir dos copas en el mostrador de minibar.

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