Antes del incidente de la abuela, Alba ya había quedado de verse con su mejor amiga, Fernanda Orozco, pero por culpa de eso tuvo que posponerlo.
Ahora por fin habían podido verse.
Ambas estaban en una cafetería muy elegante, dándole un traguito a su café helado mientras se miraban.
—Albita, ha pasado tanto tiempo y sigues igual de linda, no, estás cada vez más hermosa. ¿Qué crema usas? Tienes una piel de porcelana, impecable.
Fer, con sus hermosos ojos expresivos, miraba a Alba con gran curiosidad.
—Qué descaro el tuyo, si tú tienes una figura envidiable y eres súper femenina, ¿para qué me envidias a mí? —dijo Alba, entre molesta y divertida.
No tenía muchos amigos de verdad; Tamara Saldaña y Fer eran sus mejores amigas, y valían mil veces más que esos hermanos desalmados suyos.
Especialmente su tercer hermano; un completo ciego y estúpido, ¿cómo pudo dejar ir a una chica tan increíble como Fer?
Fer y Tamara eran diferentes; a Tamara la conocía desde antes de su desaparición, mientras que a Fer la conoció cuando regresó.
En ese entonces, Fer era novia de Isaac y también una mánager súper exitosa en la industria.
Ese infeliz de su hermano, al saber que Valeria quería ser artista, invirtió muchísimo dinero en ella y hasta se encargó él mismo de cambiarle la imagen.
Pero no le bastó con eso; obligó a su novia a ser la representante de Valeria para tratar de llevarla a la fama.
Fer amaba mucho a Isaac, así que por él estaba dispuesta a hacer todo lo posible por su hermana.
Lástima que Valeria no tenía ni una gota de talento; aunque era bonita y con presencia, actuaba pésimo, solo sabía hacer doblaje al cantar y su nivel de baile dejaba mucho que desear.
Pero aún sabiendo que no servía para eso, insistía en cumplir su capricho de ser famosa.
Valeria no soportaba que estuviera con Isaac y siempre intentaba separarlos de una forma u otra.
Porque siempre armaba escenarios a escondidas para que Isaac se molestara o malinterpretara a Fer.
Si Fer terminó rompiendo con Isaac y yéndose al extranjero a curar su corazón roto, fue, en gran parte, gracias a esa arpía de Valeria.
Esa época fue una verdadera pesadilla para Fer.
Pero viéndolo en retrospectiva, lo mejor que le pudo haber pasado fue conocer a Alba y volverse su mejor amiga.
Sobre todo porque cada vez que se peleaba con Isaac, Alba estaba ahí para consolarla y escucharla.
Fer también conocía la historia de Alba y no podía creer que existieran hermanos y padres así, que prefirieran a una adoptada en lugar de a su propia sangre.

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